Nunca discutas con un imbécil, te hará descender a su nivel y allí te ganará por experiencia

Si vienes con un problema y no traes la solución, tu eres parte del problema

jueves, 16 de agosto de 2012

El thriller del ajo


Ya ha llegado el momento de hacerlo y esta vez, estoy más preparada. Tengo la cabeza seleccionada y espero poder extraer unos dientes hermosos…Ahora mismo, es una cabeza dura y seca pero si las cosas van bien, pronto conseguiré su versión más tierna…
Sólo debo enterrar y cubrir, por lo menos con 10 cm de tierra. No es mucho y no tengo muy claro si lo tapará del todo así que me he decidido por hacerlo a un par de metros bajo tierra. Es más seguro… Si tengo paciencia y espero unos meses, conseguiré que se ponga tierno…
Y es que me encantan los tiernos pero me es muy difícil encontrarlos. La idea de convertirlos en tiernos, por eso, me la dio un huertano que me explicó cómo hacerlo en mi huerto urbano o en una maceta. “De la cabeza, seleccionas los mejores dientes. Los plantas y los cubres de sustrato (es importante enterrarlos con la punta hacia arriba). Si te esperas un par de meses, verás los tallos grillados y ya estará tierno. Para recoger”.
Quería seleccionar la opción maceta pero al final, me he quedado con un sistema mixto: un pequeño parterre para la cabeza y el cuerpo y la maceta para enterrar los dientes.
Creo que lo voy a hacer ahora. Para esta ocasión,  he preparado cloroformo y tengo el hacha bien, bien afilada. Las tenacillas quirúrgicas también están a punto. No quiero que se me mueva cuando le corto la cabeza, como la última vez…Tardé dos semanas en limpiar el estropicio…Ya he cavado el hueco dónde insertaré el cuerpo decapitado…Para la cabeza, esa tan dura que tiene (me he buscado uno de esos tozudos y toscos), he preparado otro hoyo. La enterraré tras haberle sacado los dientes. Esos sí que los voy a plantar en la maceta…
Esta vez, creo que mi búsqueda de un hombre tierno casi ha acabado. En unos meses, lo tendré así… Tierno, tierno…
Lo que sigo sin entender es cuál será la punta correcta (“Plantar con la punta hacia arriba”) pero creo que lo enterraré con los pies hacia arriba…Así, no me dará yuyu cuando lo vaya a regar…
Making Of : Esto es lo que me han inspirado los ajos…El huerto me está volviendo loca. Lo sé… Ya lo he asumido. ; -) Estos ajos me los ha regalado un huertano senior para que experimente con los ajos tiernos o ajetes (que me encantan!), cuando mi temporada (hostil) cherry haya acabado. No sé cuándo será, porque los tomates estos no paran de crecer y de dar más flores…


viernes, 10 de agosto de 2012

40 años de martirio al Tajo


Playa en el Tajo, frente a Safont. Toledo.
Con motivo del 40 aniversario de la prohibición del baño en el río Tajo a su paso por la provincia de Toledo, la Plataforma en Defensa del río Tajo ha seleccionado 40 fotografías que ilustran cómo es el río Tajo aguas arriba de Toledo, desde su nacimiento, y el efecto de las presiones a que es sometido y que se dejan ver a su paso por la provincia de Toledo.
Esta (¿ingenua?) exposición pretende explicar lo que supuestamente todos deberíamos saber después de llevar 40 años ocurriendo, sin voluntad política de solución y con intención de ocultarla.
Dicen, con reiterada e intencionada convicción, que Toledo "siempre" ha vivido de espaldas al río Tajo, lo cual no es del todo falso si no fuera porque los últimos 40 años no son los más de 4100, como poco, que hace que se asentaran los primeros pobladores. Eso sí sería "siempre". Pero lo cierto es que Toledo lleva los últimos 40 años viviendo de espaldas al Tajo porque hace ese tiempo que le quitaron el río del que supieron aprovecharse y vivir centenares de generaciones. El lugar que antes ocupaba el Tajo fue utilizado para colocar una alcantarilla a cielo abierto que, obviamente, no produce los mismos beneficios ni facilita la vida.
Por tanto, hay una generación que fue la última en disfrutar del Tajo en Toledo y otra que es la primera que enteramente ha vivido sin saber que ahí había un río; no uno cualquiera, el más largo de la península ibérica.
Así que, puede que la exposición bien puede servir para sensibilizar a esa generación joven que no sabe lo que está perdiendo y tiene todo el derecho a exigir, así como para que esa otra generación, abatida por el desencanto y la desidia, encuentre en la privación de la herencia robada a sus hijos y nietos la fuerza moral necesaria que les contagie la ilusión por recuperar lo que hoy es posible. 


martes, 7 de agosto de 2012

Avilés


Vista parcial de la ría de Avilés y del Centro Niemeyer
 El primer recuerdo que tengo de Avilés de hace casi cincuenta años es el de una ciudad gris, sucia y maloliente. Los abuelos, tíos y tías, primas y otra familia tenían algo que ver con ella, con sus altos hornos y la siderurgia, aunque Vicente, el abuelo materno, había sido ferroviario. El poblado de LLaranes, con sus casas y edificios uniformes, residencia de los currantes de Ensidesa. El paseo de la Estación donde vivían los abuelos en una casa que miraba hacia la ría. La plaza del Carbayu donde tenían sus reales las tías alegres y gordas Amelia y María Rosa. La prolongación del Quirinal de los tíos Román y Pili, en pleno campo. La playa de Salinas, Xagó, San Juan de Nieva, las salidas a pescar con los tíos Jesús y Lola en el 850. La negra ría de Avilés, el carbón, el humo, la niebla, la lluvia, el hollín, los vapores sulfurosos de las chimeneas humeantes, etc.
El crecimiento económico de los años 50 propició que la ciudad se convirtiera en una amenaza para la salud, con emisiones y sustancias tóxicas en suspensión en la atmósfera muy por encima de los valores máximos permitidos, lo que la supuso en los 80 el triste honor de ser declarada la ciudad española más contaminada por la situación insostenible de su atmósfera y el elevado número de casos y enfermos de asma.
Hasta no sé cuando eso siguió siendo así, luego nuestros familiares y seres queridos han ido desapareciendo, llegaron otras crisis llamadas reconversiones, que se llevaron por delante esa forma de vida y trabajo, y fueron quedando los restos, los posos, lo peor y lo mejor de cada sitio y casa, que es lo que hoy tenemos. Hubo gente que se plantó y dijo que había que cambiar, y así se hizo, y seguramente por eso, hoy Avilés es otra ciudad mejor, más habitable y limpia, más respetuosa con el entorno e integrada en él. Aquellas fachadas horripilantes de edificios sucios y negruzcos, han sido restauradas y pintadas en vivos colores. Las calles y plazas adecentadas. La parte vieja y casco antiguo recuperadas para la vida, el trato, la relación social, la cultura… Aparentemente todo ha mejorado.
El punto de la ría por donde entraban y salían las mercancías de la industria pesada hoy está ocupado por el modernista Centro Niemeyer, compuesto por una gran plaza-explanada, un lugar abierto a todo el mundo según el concepto del centenario arquitecto brasileño Niemeyer; un auditorio con escenario también utilizable desde la plaza, que además dispone de espacio para exposiciones pictóricas y fotográficas;  la cúpula, otro espacio expositivo, con funciones de museo; la torre-mirador ocupada por un restaurante con vistas sobre la ría y la ciudad; y un edificio polivalente con salas de proyecciones, reuniones, conferencias, tienda, etc.
El impacto social y cultural a nivel internacional de este centro ha sido innegable por la naturaleza de sus programaciones, personalidades del mundo del arte y las ciencias comprometidas y la repercusión mediática. La educación, la cultura y la paz son tres de los pilares de su razón de ser, y lugar cual imán, para atraer y compartir conocimiento, creatividad y talento. Esperemos que así sea y que ningún político casquivano lo impida.


lunes, 6 de agosto de 2012

Por tierras astures


Playa de San Lorenzo, Xixón

Vamos a Xixón, la más populosa de las ciudades asturianas en un día luminoso,  algo ventoso, y  con buena temperatura. La playa de San Lorenzo está bastante concurrida, hay trajín, típico de un domingo veraniego de agosto, aunque dicen los profesionales del ramo hostelero que la crisis está haciendo estragos. Se nota en las calles y en la gran cantidad de establecimientos de variada índole cerrados, en traspaso o venta.
La que no hace mucho fuera gran centro industrial, siderúrgico y naval, es hoy una ciudad reconvertida al turismo y a los servicios. Paseamos por el parque de Isabel La Católica, en cuyo lago hay profusión de anátidas, gaviotas y pavos reales. Esta guapo el sitio, con especies vegetales muy frondosas, aunque algo descuidado y sucio. Cerca, el estadio El Molinón, sede del descendido Sporting, y casa de una ruidosa y vocinglera afición, rápida mentora de la madre del trencilla, contrincante en juego o quien se ponga a tiro en ese momento. Es un recinto cuidado exteriormente y que no desentona con los alrededores, donde se sitúa también la Feria de Muestras de Asturias, el Palacio de los Deportes y la campa donde se celebra el mercadillo semanal.
 La mayor parte de los puestos de venta de textil, calzado, herramientas, almoneda, libros, etc. está en manos de ambulantes gitanos asturianos, los que en sus orígenes no muy lejanos por estas tierras se dedicaban al trato del ganado caballar y mular, al mimbre y a penar la bají. Por lo que ellos mismos dicen, la venta ambulante es hoy la principal actividad económica de las familias calós sedentarizadas y en proceso de adaptación e integración en la sociedad actual. Atrás ha quedado el desempeño de trabajos de escasa cualificación y remuneración como peones en la construcción y carreteras, limpieza de altos hornos, la compra-venta de chatarra y cartón, o hasta la recogida otoñal de caracoles y campañas agrícolas. Ya no quedan gitanos esquiladores, ni artistas, ni bandoleros, ni aquellos otros a los que se prohibió hace un par de siglos vagar de un lado a otro por los caminos como jinetes.
Se nos ha hecho tarde para comer. Todos los sitios de comidas donde entramos están hasta arriba de gente, bendita crisis, y otros, con poco servicio de atención, lo que puede convertir la pitanza en un ejercicio de dos o tres horas, y máxime con la costumbre asturiana de los tres platos, aun siendo el llamado eufemísticamente menú turístico. Volvemos a Lluanco por la costa, donde la sidrina está fresca en el bar del muelle, y ya no cierran la cocina, y a cualquier hora del día te puedes comer unas parrochas, unos bígaros, unos chopitos, una porción de queso cabrales o lo que se tercie. Ah y que no falte el arroz con leche.
Mañana toca Avilés, de la que estos días se habla, entre otras cosas, de las facturas de gastos del fenómeno social e internacional del Centro Niemeyer. Mañana más si da de sí la coyuntura.

miércoles, 11 de julio de 2012

Organizaciones Interprofesionales Agroalimentarias (OIAs)



En el ámbito europeo, y sobre todo en Francia, estas figuras gozan de una dilata trayectoria y experiencia. Nacieron en tiempos de postguerra para dar respuesta a problemas de autoabastecimiento alimentario, de regulación de las producciones agropecuarias, y también, lo que hoy sería impensable, para fijar precios o condiciones de salida al mercado.
En la actualidad su estructura, organización y finalidad han cambiado, habiéndose tenido que supeditar a la nueva realidad política, económica y social, y a un sistema agroalimentario, cuyo liderazgo, en pocas décadas, ha pasado de estar en manos del sector primario, a las industrias de segunda transformación, y hoy, a la distribución en destino, que son los dueños y señores del sistema, y marcan las directrices en materia de producción de alimentos.
En España tras casi dos décadas de regulación y existencia hay luces y sombras en lo que podría definirse como su balance de actuación y funcionamiento. Existen opiniones que afirman que no cumplen con los objetivos para los que fueron creadas; que adolecen de falta de agilidad y eficacia en el funcionamiento cotidiano; que son estructuras muy costosas; que su futuro es dudoso…
En las siguientes líneas aportaremos algunos datos, ideas y conceptos que nos permitan saber algo más sobre estas organizaciones, su funcionamiento, objetivos y el papel que están llamadas a desempeñar en la cadena agroalimentaria.
Qué son las OIAs en la actualidad
La doctrina indica que las OIAs son entidades jurídicas de carácter privado, sin ánimo de lucro, que asocian a aquellos colectivos representativos de las empresas que forman parte de la cadena agroalimentaria, en un sector, producto o grupo de ellos, y cuya finalidad es resolver los problemas que se susciten dentro de la mencionada cadena, y así contribuir a la mejora de su eficiencia. La legislación que en España las regula (Ley 38/94) y posteriores desarrollos, define la OIA como “aquella de ámbito estatal o superior a una comunidad autónoma que esté constituida por organizaciones representativas, cualquiera que sea la naturaleza jurídica de sus representados, de la producción, de la trasformación y, en su caso, de la comercialización agroalimentaria”.
Marco jurídico. A nivel europeo toda las disposiciones de carácter vertical que regulan las OIAs están contenidas en diferentes reglamentos [(CEE) 2077/92; (CE) 2200/96; (CE) 1493/99 y (CE) 104/2000] y todo ello supeditado a la OCM única. En España la ya mencionada Ley 38/94; el RD 705/97 que reglamenta la Ley y el RD 1225/05 de ayudas a las OIAs. Además dos comunidades autónomas (Andalucía y Castilla-La Mancha) tienen legislación específica al respecto.
Características y requisitos para su reconocimiento. Aparte de lo indicado en materia de obligatoriedad de disponer de personalidad jurídica propia, carecer de ánimo de lucro, y único reconocimiento para un producto o grupo de productos, las OIAs deben cumplir además, entre otras, las siguientes exigencias:
- Representar en todas y cada una de las ramas profesionales que las componen más del 35% de las producciones afectadas.
- Que abarquen el conjunto de la producción nacional.
- La obligación de que sus miembros cumplan los acuerdos adoptados.
- Participación paritaria de la producción y la transformación/comercialización.
Por imperativo de la legislación comunitaria, las OIAs deben tener siempre en cuenta los intereses de los consumidores, que paradójicamente, siendo la fase final de la cadena, no disponen de representación regulada, por lo que sería conveniente en el futuro la puesta en marcha de cauces de participación y colaboración.
Estamos, por lo tanto, ante una figura interprofesional que para funcionar adecuadamente, debe reunir en su seno a todos los eslabones de la cadena agroalimentaria que dispongan del máximo grado de implantación y representación, y disponer de una estructura interna diferenciada de toma de decisiones y ejecución de acuerdos, además de vías de comunicación ágil y fluidas que generen confianza entre los miembros de la OIA.
Representatitividad. Este tema es uno de los principios clave del funcionamiento de la OIA. En algunas de ellas, la falta de acuerdo en esta materia, ha sido motivo de discordia y de paralización de la actividad. En el caso de España, la acreditación de la representatividad la realizan las propias entidades integrantes de la OIA, actuando la Administración como fiscalizadora y aprobadora.
Otra norma básica de las OIAs es la obligación de que exista paridad en la representación entre el sector productor de un lado, y el transformador-comercializador, de otro. Esta condición o imperativo de representatividad paritaria no siempre se corresponde con la realidad existente en el sector que se trate de la cadena. Ocurre sobre todo en el sector productor, donde esa representatividad es más difícil de determinar. Para ello se ideó la aplicación de baremos referidos a producciones en kilos, litros, hectáreas, cabezas de ganado, etc. producidos, transformados y/o comercializados.
Un inconveniente al parecer ya superado, lo constituyó la representación de las cooperativas agroalimentarias, que hoy en día tienen actividad en todas las fases de la cadena alimentaria y que se pueden por lo tanto encuadrar en el sector de la producción, la transformación-comercialización, o simultáneamente en todos ellos, dependiendo de su representación de intereses.
Para que la actividad prevista por la OIA sea realmente efectiva y operativa es muy importante que la representación corresponda con el grado real de implantación en el sector del que se trate. Desde algunos ámbitos, y con la intención de reforzar la legitimidad de las OIAs, se plantea como conveniente revisar al alza el porcentaje de representación profesional del 35% a niveles por encima del 50%.
Otro asunto que no es baladí es la ausencia de la gran distribución en las OIAs. Si estas son consideradas lugares de concertación y búsqueda de un interés común, y la gran distribución, pieza clave en la comercialización final del producto y control del mercado, se puede afirmar sin miedo al equívoco, que algo no funciona en el sistema.
Financiación. En estos años la financiación económica de la estructura y actividades de las OIAs, ha sido otro elemento de discordia, de conflicto, y a la postre, de suma sensibilidad, con un planteamiento y debate no resuelto a favor, por un lado, de la autofinanciación, y por otro, de la cofinanciación.
La opción de autofinanciación plantea que sean las organizaciones que integran la OIA quienes coticen mediante cobro por unidad de producto o baremo del que se hablaba en el capítulo de la representatividad, o mediante la imposición de una cuota o tasa sobre producto comercializado en la fase de la producción, transformación-comercialización.
La iniciativa cofinanciada propone que tanto los gastos de estructura como las actividades, sean compartidos mediante aportaciones públicas y de los asociados más prestación de servicios, para lo cual habría que establecer instrumentos jurídicos que reconozcan a las OIAs como entidades colaboradoras de la Administración.
En la práctica se puede apreciar que el coste de funcionamiento de una OIA es inversamente proporcional a su utilidad para el sector. A mayor eficacia y oportunidad de la OIA menor precepción de coste, y viceversa, lo que ocurre de igual forma con el grado de satisfacción de los operadores integrados en la OIA.
Gerencia/dirección. La contratación o puesta a disposición de la OIA de recursos humanos adecuados para su dirección-gerencia, se ha demostrado como un elemento de notable relevancia en el buen funcionamiento y marcha de la misma, pudiéndose afirmar que aquellas OIAs que han contado desde el principio con una estructura técnico-administrativa han funcionado.
¿Qué es la extensión de norma?
La definición de extensión de norma tiene una enorme similitud con la de convenio colectivo que es el acuerdo vinculante entre los representantes de los trabajadores y los empresarios de un sector o empresa determinados, para regular las condiciones laborales.
En el caso que nos ocupa, la extensión de norma es el acuerdo adoptado en el seno de la OIA, para una serie de supuestos legalmente contemplados, de obligado cumplimiento para todos los productores y operadores del sector, pertenezcan o no a la OIA, que incluye las aportaciones económicas necesarias para realizar dicho acuerdo, y que debe ser sancionado y reconocido por la Administración, y promulgado mediante orden ministerial en el BOE. Esta herramienta supuestamente eficaz y útil para la consecución de los fines de las OIAs, ha sido escasamente utilizada en España.
Las extensiones de normas deben referirse a reglas relacionadas, entre otras, con la calidad y sanidad de los productos alimentarios o sus materias primas; la normalización, acondicionado y envasado; la protección del medio ambiente; la mejora de la información y conocimiento de las producciones y los mercados; con acciones que promuevan la I+D+i; la elaboración de contratos homologados, etc.
En teoría la extensión de norma debería beneficiar a todos los operadores del sector, ya que su ejecución, busca una orientación de las producciones agrarias al mercado, adaptando la oferta a la demanda, y permitiendo seguidamente, un mejor conocimiento y trasparencia del mercado.
La puesta en marcha de una extensión de norma requiere que cuenten, al menos, con el apoyo del 50% de los productores y operadores de las distintas ramas profesionales concernidas, que a su vez, deben representar, como mínimo 2/3 de las producciones afectadas.
No podrán ser objeto de extensión aquellas actuaciones que entren en colisión con normas de la competencia, en especial la fijación de precios o medidas de intervención en el mercado, pudiendo ser declarados contrarios a la legislación aquellos acuerdos que originen distorsiones, discriminaciones o eliminen la libre competencia o supongan fijación de precios. El actual marco de libertad de mercado y normas de competencia limita y persigue marcadamente las relaciones profesionales que puedan entablarse para controlar la oferta, y por supuesto, los precios.
Si la extensión de norma ha sido aprobada por la administración competente, tiene que ser cumplida obligatoriamente, así como el desembolso de las aportaciones económicas que lleva aparejada su realización, aunque no se pertenezca a la OIA.
Las OIAs en España y en la UE
En España hay reconocidas en la actualidad 27 OIAS para productos del sector hortofrutícola, forrajes, ganaderos, cereales, vino, pesca y acuicultura, aceite de oliva y aceituna de mesa, tabaco, piensos animales, carne de caza y miel. Algunas de ellas no han tenido actividad desde su constitución y otras han cesado en ella. Cuatro OIAS (Aceite de Oliva Español, Cerdo Ibérico, Aceituna de Mesa y Carne de Conejo) disponen de extensiones de norma en vigor.
La situación en la UE gráficamente la podemos definir como la de Francia y los demás países. En algunos como Alemania, Holanda, Dinamarca, Bélgica e Irlanda, al existir una fuerte implantación del sistema de cooperativas agroalimentarias, el papel de las OIAs es mínimo o no existe.
Francia ha sido pionera en las relaciones interprofesionales que tuvieron su inicio en el año 1931, existiendo en la actualidad aproximadamente unas 60 con fuerte implantación en la práctica totalidad de los productos de un sector alimentario muy estructurado.

Artículo publicado en la revista Cooperativas Agroalimentarias C-LM. Autor: Juan Martínez Bravo.


domingo, 1 de julio de 2012

Pa amb tomáquet



Hoy no nos hemos visto. No ha habido reunión, tras dos meses de la anterior en la que se convino la realización de esta. Algunos que habían confirmado asistencia, no han asistido; otros que no dijeron nada, se han presentado. Un desastre. Tres personas de un total de veinte. El portavoz ha hecho mutis por el foro, ni ha llamado para excusarse. No esperará que yo le llame. Una total falta de respeto y de responsabilidad a sus atribuciones. Esa es la organización que tenemos, así nos luce el pelo…
 El AVE es un pepino sobre raíles, dos horas y media el trayecto directo Madrid – Barcelona o viceversa. Un sueñecito, un rato mirando cómo pasa el cambiante paisaje, otro observando a los pasajeros, alguno mirando la película que ponen, etc., y en un santiamén estás en Sants.
 Ha bajado la temperatura externa algo, son más suaves que en el centro. Se nota según nos vamos acercando a la costa y así lo marca el indicador interior del tren. He conseguido adelantar dos horas la venida, mejor, más tiempo para poder disfrutar de la ciudad. Atocha estaba petada de gente, colas en las taquillas, colas en los expendedores automáticos, bullicio, maletas sobre ruedas, mujeres, muchas mujeres que viajan solas, bastantes más en proporción que hombres ¿por qué? Enigma a descifrar. De todas las edades, jóvenes, maduras, talluditas, mayores, pero solas, con ligeros equipajes, vestidos cómodos, de tirantes, de pantalón, holgados, ajustados, que marcan líneas y curvas, de tez blanca o morena, rubias, pasan, van y vienen, con libros de lectura en las manos. Bolsos, gafas de sol, brazos cruzados, piernas al aire…
 Último túnel, llegamos a Barcelona horadando su interior. Me esperan en el Mercat de Santa Caterina, no sé lo que me voy a encontrar, pero seguramente no será ninguna sorpresa. Todo controlado y según lo previsto. Hoy llego ya tarde a la promoción. Mañana podré comprobar cómo reacciona el público del país, los turistas, los paseantes y curiosos, al producto que ofrecemos. Difícil será hacernos un hueco, pero hay que intentarlo, por eso venimos de la tierra del aventurero quijotesco, con una empresa y objetivos concretos.
 Muy bien por Barcelona, algo sucia y descuidada en algunas zonas, por ejemplo el barrio Gótico, pero tremendamente cosmopolita, abierta, inquieta, rápida y con calidad de vida. Multicultural, turística, grande… celosa de sus costumbres y tradiciones.
 ¿Qué secretos entraña el pa amb tomáquet? Ninguno, pero todo depende de la buena calidad de los productos que lo componen: un buen pan tostado como base; el sabor y la fuerza del ajo restregado sobre él; un buen tomate natural también untado, y el toque del aceite de oliva virgen extra. Todo rico y una combinación equilibrada. Nuestro Ajo Morado de Las Pedroñeras le aporta una fuerza e identidad especiales al pronunciado pan contumaca castellanizado.
 Por lo general, el consumidor medio catalán aprecia y valora los productos de origen, de la tierra. En nuestro caso, que procedemos de fuera, de la meseta, del centro, no conocen nuestro ajo morado. Hablan del suyo, en trance de desaparición, el ajo morado de Banyoles, que lo siguen vendiendo como tal, pero que en muchas ocasiones es una impostura, ya que ofrecen un tipo de ajo sin garantía de origen, que procede habitualmente del lejano Oriente. La gente busca, investiga, pregunta, quieren saber más. Te plantea sencillas preguntas que en el fondo pueden ser complejos dilemas vitales. ¿Es verdad que el ajo trenzado retrasa la germinación de los dientes del bulbo transcurrido un cierto tiempo? ¡Ahí queda eso! Si lo trasladamos al terreno lingüístico estamos proponiendo un debate de dimensiones y resultados inimaginables y de una marcada virulencia.
 Por San Pedro muchos territorios de nuestra geografía huelen a ajo, ese condimento esencial de nuestra cultura y gastronomía, además de continuos descubrimientos científicos que sitúan a la etérea alicina, a pesar de Julio Camba y por encima de los prejuicios de otros, por su indeseable sabor y olor, en el centro de multitud de propiedades benéficas para nuestra salud y mejora vital. Antibacteriano, antiséptico, vermífugo, vasodilatador, favorecedor del torrente sanguíneos, desinfectante, antitumoral, etc. Qué más podemos pedirle a esta humilde y sencilla planta de la familia de las liliáceas, cuyos beneficios son conocidos por la humanidad desde sus albores. Sencillamente magistral su aportación al acervo cultural y gastronómico de nuestra civilización.

sábado, 26 de mayo de 2012

REIG PLÁ, OBISPO INQUISIDOR DE ALCALÁ DE HENARES



Martillo de herejes, gays, lesbianas, comunistas, republicanos y demás fauna del Infierno

El escándalo provocado recientemente, por las contumaces declaraciones de monseñor Juan Antonio Reig Plá, Obispo de Alcalá de Henares, cargado de inquina contra gays, lesbianas y transexuales, forma parte del acervo homófobo y fascista, de este alto representante del búnker más ultramontano de la Conferencia Episcopal, codo a codo con el jefe de la banda, su Ilustrísima Repelencia monseñor Rouco Varela.
Uno de los méritos de este beligerante personaje, siendo obispo de la diócesis de Cartagena-Murcia, antes de ser elevado a la taifa episcopal de Alcalá, fue haber promovido el proceso de canonización de los "Mártires de la Fé" murcianos (entiéndase que se refiere a lo que el franquismo denominó Gloriosos Caídos por España), siendo el primero de retahíla, el párroco de una pequeña diputación de Lorca, llamada La Paca, Fulgencio Martínez, ejecutado por sentencia del Tribunal Popular en 1936.
Reig Plá no estaba solo en la misa-ceremonia del proceso de apertura, de este proceso de beatificación. A su lado en la iglesia paquera, estaba el alcalde “socialista” de Lorca, Leoncio Collado, presidiendo institucionalmente una ceremonia, de marcado y genuino acento fascista, más propio de 1940 que del inicio del siglo XXI.
Su ceremonia de entronización en la plaza de la catedral de Murcia en el 2005, recordaba en pompa y rimbombancia, a aquellos espectáculos medievales, trufados de rituales y majestuosidad, en los que solo faltaba ver a Dios descendiendo de la nube, para justificar semejante derroche de protocolarias vanidades. La pareja de hecho formada por Reig Plá y el califa pepero de la Región de Murcia, Ramón Luís Valcárcel, fueron portada de diarios y revistas, escenificando la unidad espiritual de sus talantes totalitarios.
Su Altanería Reverendísima, respondió: “no voy a hacer nada” a los periodistas, cuando le preguntaron sobre la denuncia presentada por la asociación memorialista murciana “Caídos por la Libertad”, por no eliminar la enorme frase lapidaria, inscrita a la entrada de la Catedral que rezaba (y reza) “JOSE ANTONIO PRIMO DE RIVERA ¡PRESENTE!”, acogiéndose a la Ley Regional del Patrimonio Histórico y a la Ley de la Memoria Histórica.
Finalmente, Benedicto XVI, libró a Murcia de este crápula franquista, endosando esta desgracia a las sufridas ovejas alcarreñas, que ahora tienen que soportar sus discursos cargados de mala baba, y sus llamamientos a una nueva Cruzada, contra todo lo que se mueva a la izquierda del Concilio de Trento, desde las almenas artilladas de la Conferencia Episcopal.

Floren Dimas, exiliado sísmico en Calabardina

BIOGRAFÍA (incompleta) de Reig Plá: http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Antonio_Reig_Pl%C3%A0