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Si vienes con un problema y no traes la solución, tu eres parte del problema

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martes, 16 de enero de 2018

El índice IPOD en los alimentos



El IPOD o Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos es un indicador creado en el año 2008, que tiene como fuente de datos en origen a la COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos), y como fuente de datos en destino, a la CEACCU (Confederación Española de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios) y la UCE (Unión de Consumidores de España). Este índice ofrece a los consumidores información de la cadena agroalimentaria y detalle sobre los precios de los alimentos en origen y destino.

La información es recopilada por los dos eslabones claves en la cadena agroalimentaria: agricultores y consumidores, permitiendo visualizar los precios que pagan los intermediarios a los agricultores, y a los precios a los que venden los primeros los alimentos a los consumidores, obteniéndose el número de veces que se multiplica el precio de origen hasta que llega al consumidor, y el encarecimiento real de los productos. La información es mensual, ofreciéndose datos de más de una treintena de alimentos básicos y habituales en nuestra dieta. 

LOS IMPACTANTES DATOS MENSUALES


Durante el ejercicio 2017 ha habido principalmente productos agrícolas (frutas y hortalizas) que han multiplicado de forma desorbitada y abusiva los precios. Ese es el caso de la naranja que ha multiplicado entre 6 y 7 veces el precio entre origen y destino; la manzana y la ciruela, entre 7 y 8; la patata, 8 veces; melocotón y nectarina en meses puntuales han llegado a 11 veces. En fin, ningún producto hortofrutícola se libra de la especulación, y por citar dos muy nuestros: el ajo, entre 8 y 9 veces; y el melón, entre 7 y 8.

Estos datos mensuales que nos aporta el IPOD es un modo muy fácil y transparente de mostrar lo que realmente sucede en el mercado, descubriendo que los abusos sobre los productos de consumo son evidentes, con márgenes comerciales desorbitados, lo que impacta de forma negativa tanto a los productores como a los consumidores.

IPOD. Agosto 2017
 
 ¿PUEDEN SER LOS "CIRCUITOS CORTOS" LA SOLUCIÓN AL PROBLEMA?

Los "circuitos cortos” de comercialización son aquellos que permiten evitar la actividad de intermediación entre el productor y el consumidor y así reducir la diferencia de precios origen-destino: por ejemplo, la venta directa en la explotación, la venta online, la venta en tienda de productores, en ferias o en mercados locales y exposiciones.

Este tipo de iniciativas de comercialización tipo red social constituyen un modelo de compra-venta directa entre productores y consumidores que lleva algunos años realizándose, y que poco a poco va extendiéndose en numerosas zonas, permitiendo a las personas organizarse en grupos para comprar productos de temporada directamente de los productores locales. Los “circuitos cortos” han demostrado ser una herramienta valiosa para acercar a los productores y a los consumidores, eslabones ambos que más deberían beneficiarse en la cadena alimentaria.

martes, 9 de enero de 2018

El melón, rey de la fruta del verano




En La Mancha el melón es algo propio e identificativo de su producción agrícola, próximo, y habitual en el paisaje y costumbres de los meses de verano. Sus orígenes se sitúan en Irán y en la región caucásica del Sur de Asia, desde donde se propagó a otras zonas y culturas. Los egipcios lo conocían 500 años AC, y en la Península Ibérica, hay citas de él en el siglo IX en los reinos de taifas de Toledo y Valencia.
Hablamos de una fruta-hortaliza perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, dentro de la que también se encuentran, entre otras, la calabaza, el pepino, la sandía, etc., y a la que en Castilla-La Mancha, y sobre todo en la comarca Mancha de Ciudad Real -como veremos más adelante-, dedicamos muchas hectáreas a su cultivo del que se obtienen miles de toneladas de esta apreciada fruta.
El aporte productivo de nuestra región, junto con la provincia andaluza de Almería, el Campo de Cartagena en Murcia, Extremadura y alguna otra zona del Levante, hace que España sea uno de los países con relevancia en el comercio del mismo. En el año 2016 se exportaron melones por valor de 670M€. Además, según el Panel de Consumo Alimentario del MAPAMA, el consumo de melón tiene una importante participación en nuestra dieta ya que cada español-a consume al año 9 kg., representando esta cantidad el 16% de toda la fruta que consumimos al cabo del año.
Fruta de temporada
Las frutas y hortalizas frescas tienen su época de producción y consumo, y en esto el melón no es ninguna excepción. En España producimos melón entre los meses de abril y octubre. Las producciones más tempranas corresponden a los invernaderos de Almería, destinándose su producción principalmente a la exportación. Le siguen en el tiempo las producciones de Murcia, el Levante, y a partir del mes de julio, el melón manchego y su variedad por excelencia, el Piel de Sapo.
Entre los meses de noviembre y marzo se encuentran también melones en el mercado. Se trata de producciones procedentes por lo general de Brasil, Centroamérica ó África.
Variedades
La riqueza y amplitud varietal de esta especie es enorme. Muchas variedades, por razones productivas o económicas, han dejado de cultivarse o representan en la actualidad cifras marginales, tal es el caso del Mochuelo, Tendral, Melón blanco, etc. Otras se han perdido o quedan en los bancos de germoplasma a la espera de su recuperación y mejora.
Habitualmente en el mercado podemos encontrar la variedad Piel de Sapo, de piel lisa o rugosa, con manchas verdes de diferente intensidad y la de mayor extensión de cultivo en nuestro país. El melón amarillo, de corteza del mismo color y carne blanquecina. Y variedades foráneas como el Cantaloupe y el Galia, que se cultivan aquí pero se destinan principalmente a la exportación. Estas últimas son, por lo general, de pequeño calibre, redondas, de carnes color amarillo-anaranjada y muy olorosas.
"El melón es como el matrimonio, que o se toma o no se toma, pero que no se puede catar"
Superado afortunadamente este viejuno refrán, en la actualidad eso de a "cala y cata" es algo del pasado, existiendo elementos visuales y táctiles que nos permiten discernir si la pieza que queremos adquirir está en su sazón o es un pepino mayúsculo.
En el caso de la variedad Piel de Sapo lo primero es su color, ni muy verde, signo de inmadurez, ni muy pardo, síntoma de exceso de madurez y probable avinado. La piel, con las características ya descritas, debe ser brillante y con ligeras tonalidades amarillas. Es propio también de la variedad presentar una amplia mancha de color amarillo-blanquecino, que se conoce como "cama", que es la zona de contacto del fruto durante su crecimiento y engorde con la tierra. La presencia de esta mancha es garantía de buena sazón del fruto.
Los melones de esta variedad tienen forma elíptica, como un balón de rugby. La presión ejercida suavemente en sus extremos también nos aporta información sobre el estado del fruto. Si a la presión la piel cede pero se mantiene firme es buena señal; si por el contrario se hunde, es síntoma de madurez avanzada. Más señales, la pieza debe ser compacta, con peso. Unos ligeros toquecitos sobre la corteza nos aportan igualmente información. Si el sonido que provocan es a tambor, quiere decir que el melón está hueco por dentro, le falta relleno. Dentro de esta variedad hay tipos de melón que presentan la piel escriturada, no siendo esto motivo de descarte de la fruta.
Características organolépticas y fisicoquímicas
En un buen melón los consumidores apreciamos sobretodo el contenido de azúcares naturales que se miden en grados brix y que deben estar comprendidos entre 14º y 15º. Los melones con estos índices, por lo general, son dulces, jugosos, con un contenido equilibrado en fibra y carne crujiente.
El melón es una fruta rica en potasio, fósforo y sodio, conteniendo también cantidades menores de calcio e hierro. La presencia de vitaminas B3 y B5 es igualmente significativa.
Beneficios para la salud
Dado su alto contenido en agua (+ 90%) es muy indicado para saciar la sed y estar bien hidratado en época de calor. Su consumo está indicado en todas las edades por los beneficios que aporta, neutralizando la acidez, es laxante y diurético, siendo quizás esta última característica la más relevante, ya que su consumo facilita en el organismo la eliminación de toxinas.
Receta
Batido de melón, manzana y kiwi
Ingredientes:
  • La carne de dos rajas/tajadas de melón
  • Una manzana verde
  • Un kiwi
  • Una cucharada sopera de zumo de limón
  • 200 cc de agua
  • Miel al gusto para endulzar si es preciso


Superficie y producción de melón en España. 2017.

En 2017 se sembraron en España alrededor de 20.000 hectáreas y se obtuvo una cosecha de más de 600.000 toneladas. Más de un tercio de esa superficie y producción es aportada por Castilla-La Mancha que es la primera región productora de melón del país, y de ello, casi un 30% por la provincia de Ciudad Real. Destacan en ella por implantación de cultivo, entre otros, los términos de Alcázar de San Juan, Manzanares, Daimiel, Campo de Criptana, Argamasilla de Alba, Tomelloso, todos pertenecientes a la zona amparada por la Indicación Geográfica Melón de La Mancha.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Comida de hospital





Probablemente este sea un asunto de los mas vituperados entre pacientes y familiares, usuarios de la sanidad, que pasan periodos hospitalizados y son alimentados durante su estancia, por los propios centros o por empresas externas -cada vez con más frecuencia-, contratadas para tal menester. Seguramente hay opiniones para todos los gustos sobre la calidad y cantidad de esta pitanza. Mi experiencia y opinión sobre el particular, en los periodos que he estado ingresado, ha sido al principio de condescendencia y aceptación, y últimamente, crítica y beligerante, según he ido descubriendo el engaño que rodea el asunto.

En pocos años hemos pasado de la suave y ligera panga, desaparecida afortunadamente de los menús, por la polémica sobre su origen, crianza, alimentación y contaminación, a esas pescadillas-merluzas congeladas que te sirven en rodajas, mal hervidas, presentadas sin sabor e imposibles de comer, ya que más parece estás masticando estropajo que pescado. Sospecho que estos menús-dietas son diseñados y gestionados por conspicuos nutricionistas y ejecutados por cocineros, en general, faltos de recursos, con productos de calidad media-baja, y que carecen de imaginación en su elaboración. Es un suponer.

Desde la perspectiva de un humano no perteneciente al selecto y desarrollado mundo occidental, lo que aquí afirmo y argumento, seguramente es una sarta de imbecilidades y fruslerías, comparadas con los problemas reales que esas sociedades tienen para el acceso a derechos y servicios fundamentales de los que carecen: agua potable, vivienda, alimentación, y más aún a la sanidad, la educación, el trabajo...

Volviendo al tema de la alimentación en los hospitales y otros centros asistenciales, supongo que existe una variada gama de menús para atender las particularidades y necesidades de cada tipo de paciente, desde aquellos que precisan dietas específicas y limitadas en función de su estado y dolencia; pasando por las intermedias, con restricciones de algunos elementos (potasio, sal...); a las normales, cocinadas con poca grasa, sal y presencia abundante de verduras.

Sorprende que en algunas de esas dietas, cuando no son de obligada prescripción, y se permite al paciente su elección, figure la posibilidad de preferir mantequilla, bollería, o por poner un caso sangrante, ese invento suizo llamado San Jacobo, que con queso, jamón de york, y un espeso y aceitoso rebozo, quiere parecerse a nuestros monumentales e inigualables cachopos. Los socorridos caldos de ave, solos y escurridos, o con presencia de arroz, pasta o verduras, no tienen por qué ser agua caliente con color, ya que no es tan difícil aportarles algo de alegría y sabor, con una pizca de hierbas aromáticas, ajo, azafrán u otras especies y condimentos. Lo vuelvo a decir, lo que falta es imaginación en esas cocinas y catering.

Se puede hacer una larga lista de horrores culinarios. Otro ejemplo, que solo de leerlo produce escalofríos, pollo hervido sin piel. Te presentan un muslo y contra de esta guisa, así tal cual, cuando deshuesarlo y suministrar exclusivamente la carne magra con una ligera salsa, mejora notablemente el plato, haciéndolo más apetecible.
En materia de pescado impera el llamado fogonero o carbonero, de carne y textura parecida al bacalao, tiene un pase, pero depende mucho de la preparación. Se tiran el pegote llamándolo fogonero a la bilbaína, pero queda en eso y nada más, o rebozado a la romana.

En un hospital una dieta baja en potasio significa que te privan de numerosos alimentos habituales en nuestra alimentación diaria, entre otras, las legumbres, muchas verduras, algunas frutas, las papas, los frutos secos, y un largo etcétera. Si además a ello le unes las otras restricciones que ya tienes por tu estado de inmunodepresión, estás literalmente en pelotas.

Nunca me he quejado de la alimentación hospitalaria. He hecho de tripas corazón y he achantado con lo que tocaba, pero en el último ingreso y la vuelta a la tortura de la dieta baja en potasio, he estado inapetente durante unos días y comiendo poco. Sin quererlo me lo han puesto como vulgarmente se dice a huevo.

- Qué tal come? -me pregunta la médica de turno.

Respondo que regular, que llevo unos días ingiriendo poco alimento.

- Es que no me extraña, la comida del hospital deja bastante que desear, me dice.

No me deja responder y prosigue proponiendo que me traiga de casa la comida que me guste. Le contesto que eso es difícil, porque resido a mas de cien kilómetros del hospital. Me sugiere entonces que la encargue a algún establecimiento próximo, pero que coma lo que me apetece y guste.

Me quedo a cuadros con la proposición que supone a mi entender un reto y provocación, pero que no deja de ser curiosa, cuando además procede de un profesional sanitario. La noche de ese mismo día, y aprovechando que cerca del hospital hay lugares de compra accesibles, la inicio. En lugar del caldo caliente escurrido, me tomo un vaso de gazpacho, que me sabe a gloria, y que comparativamente es como tomarte un vaso de agua caliente y un chute de minerales y vitaminas. Como a todo le tengo que poner peros, desde el primer sorbo, noto que va cargado en exceso de pepino, lo que se nota enseguida porque repite en demasía. Leo luego las leyendas de componentes y valores nutricionales del tetrabrik. Está fabricado en Murcia, cuna de las conservas vegetales, como si en otros lugares de nuestro solar, no se hicieran conservas tan buenas o mejores que allí. 95 % de verduras frescas (tomate, pepino, pimiento, ajo y cebolla); aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez, pimentón, sal... Para tratarse de un simple gazpacho, se han pasado cuarenta pueblos, catalogándolo como producto "gran gourmet", miserias de la mercadotecnia.

La segunda indisciplina de la cena la cometo con los 30 gramos de pan en forma de bollo diminuto que te surten. Lo relleno de abundante mortadela de Bolonia. No voy a entrar en su origen, denominación, etiquetado, porque el conjunto de la bandeja de la tal mortadela loncheada, es un dechado de fraudes y mentiras, a cual más gorda.
Me he saltado las normas, pero no tengo el más mínimo resentimiento, al día siguiente la analítica cantará si hay algo mas alterado de lo habitual, cosa que no va a suceder, sino todo lo contrario.

Prueba de que el sistema sanitario en estos temas está fuera de lugar e infiltrado de intereses económicos, que prevalecen por encima de la salud y bienestar de los pacientes, es que en muchos hospitales se permite la instalación y venta a través de maquinas auto expendedoras, de toda una batería de snacks cargados de grasas hidrogenadas y bebidas azucaradas nada saludables.  Todo vale.

domingo, 13 de mayo de 2012

Las frutas y verduras, el mejor aliado para luchar y prevenir el cáncer



El cáncer es una de las enfermedades de mayor relevancia en el mundo por su incidencia, prevalencia y mortalidad. En España es la segunda causa de muerte y por tanto un problema de salud prioritario. Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) más de 220.000 personas serán diagnosticadas en nuestro país en 2015.

Ante este panorama desolador hay que abrir una puerta a la esperanza y preguntarse ¿se puede prevenir esta enfermedad?

La respuesta es sí o al menos en parte. Desde la Asociación española contra el cáncer (AECC) se asegura que el 80% se deben a la acción de agentes externos que actúan sobre el organismo causando alteraciones en las células.

Esto quiere decir que se puede modificar los hábitos impidiendo entrar en contacto con estos agentes, como por ejemplo, evitando el consumo de tabaco, reduciendo las dosis de alcohol o haciendo ejercicio. Pero ¿qué papel juega la alimentación? Un estudio reciente del Instituto de Omega 3 de España asegura que determinadas frutas, verduras o pescados unidos a una dieta sana y equilibrada impiden o retrasan la formación o proliferación de células cancerígenas.

También desde la Sociedad Americana del Cáncer se insiste en la necesidad de aumentar el consumo de frutas y vegetales a siete o más porciones al día. Estos alimentos son bajos en grasa, altos en fibra, y ricos en antioxidantes que combaten el cáncer. Entre los antioxidantes más importantes está el beta-caroteno, que se encuentra en zanahorias y otros alimentos de color naranja, y el licopeno, que se encuentra en el tomate, y la sandía.

Entre los alimentos que protegen de la enfermedad se puede hablar de tomates, brécol, soja, aceite de oliva, cítricos, frutos rojos, uvas, pescado azul, yogur o ajos y cebollas. Por contra las patatas fritas, las carnes procesadas o las galletas estarían entre los alimentos pro-cancerígeno en humanos.

Guía de colores de alimentos que combaten el cáncer

Rojo: Tomates, productos derivados del tomate o la sandía. Contienen licopeno que es un antioxidante que baja el riesgo de cáncer de próstata.

Anaranjado: Zanahoria, batata, mango, calabaza. Tienen beta-Caroteno que fortalece el sistema inmunológico y contiene antioxidantes.

Amarillo - Naranja: Frutas cítricas (naranjas, mandarinas, limones, limas) la papaya, el melocotón, la calabaza. Tienen vitamina C, flavonoides que previene el cáncer y desintoxica de sustancias nocivas.

Verde: Las espinaca, col, col rizada y vegetales de hojas verdes por contener ácido fólico que construye células saludables.
Verde-Blanco: Brócoli, repollo, col, coliflor. El indol y luteína ayudan a desechar sustancias cancerígenas y exceso de hormonas en el cuerpo así como a prevenir el cáncer de mama.

Verde-Amarillo: Ajo, cebollas, cebollinos, espárragos, banano. Sulfuros alílicos que destruyen las células cancerosas, y refuerzan el sistema inmunológico.

Azul: Arándanos, uvas moradas, ciruelas. Las antocianinas eliminan sustancias nocivas en el cuerpo.

Rojo-Violeta: Uvas rojas, cerezas, ciruelas Resveratrol: antioxidante poderoso.

Marrón: Granos integrales, legumbres, maíz, pan integral, tortillas, frijoles. El alto contenido en fibra elimina sustancias cancerígenas y toxinas, desperdicios, y exceso de hormonas en el cuerpo.

Las seis reglas de oro

1. Preparar comidas utilizando: frutas, vegetales, legumbres, y granos
2. Elegir alimentos con poca grasa al cocinar en casa o cuando se coma en restaurantes.
3. No fumar.
4. Reducir al mínimo el consumo de alcohol.
5. Hacer ejercicio físico todos los días.
6. Procurar mantener un peso apropiado y saludable.

ABC 13/05/2012, Paloma Santamaría

sábado, 23 de julio de 2011

Bacterias mutantes, la crisis de la E. coli

E. Coli

La epidemia de gastroenteritis aguda desatada en Hamburgo (Alemania) a finales del mes de mayo, provocada por una bacteria patógena muy agresiva, variante de la Escherichia coli (E. coli), que actúa adhiriéndose a las paredes del intestino desde donde bombea toxinas y que ha provocado una cincuentena de fallecidos y cerca de 3.000 personas afectadas dentro y fuera de Alemania.


A lo que se añadió una inadecuada gestión; declaraciones erróneas, irresponsables y sin base de las instituciones alemanas; una alarma decretada por el gobierno local hamburgués sin avisar al Gobierno central y tampoco respetar el protocolo de alerta alimentaria de la Red de Alerta Alimentaria Comunitaria (Organismo europeo encargado de vigilar y comunicar cualquier riesgo relacionado con la seguridad alimentaria); la vinculación de la afectación con el consumo de pepinos contaminados de origen español, afirmación rectificada posteriormente–cuando la alerta y el daño estaban creados-, refrendando que los pepinos españoles no eran el origen, sino brotes de semillas germinadas.


Este pernicioso coctel ha provocado numerosos perjuicios económicos y laborales en el sector agroalimentario europeo, así como en muchas de sus industrias asociadas, especialmente las hortofrutícolas españolas, que han visto impotentes cómo se derrumbaba de forma inmediata el prestigio y reputación de sus productos, desacreditados de un plumazo y de forma injusta; cómo nuestros vecinos franceses aprovechaban para aconsejar el consumo de sus productos, ya que los “españoles no tienen seguridad”… Ya se sabe “a río revuelto ganancia de pescadores”.

Cómo se deterioraban valores difíciles de cuantificar en el momento, como puede ser la marca o imagen de España, relacionada con alimentos de calidad y su credibilidad; o la percepción de seguridad de los ciudadanos; y también cómo algunos políticos y medios de comunicación, con sus actuaciones e informaciones, perjudicaban en vez de contribuir a su solución y creaban un clima de alarma innecesario.


Durante las semanas que ha durado la crisis alimentaria, las empresas afectadas, especialmente andaluzas, murcianas y levantinas, han tenido que destruir la totalidad de la producción hortofrutícola del momento (principalmente pepinos, tomates, calabacines, lechugas, pimientos, melones, sandías…), ya que los mercados rechazaban o no admitían los envíos de mercancía. La paralización de estos, supuso el inmediato desplome laboral, la destrucción de empleo, que a las buenas se recuperará lentamente, y ruina, mucha ruina.

Los mercados de la Unión Europea, nuestros principales clientes, que nos definen como la “huerta de Europa”, nos han pegado un soberano repaso, que diría un castizo. Durante todo este tiempo no ha habido nadie que pusiera las cosas en su sitio, ni las llamara por su nombre. Nuestra conducta colectiva más significativa en estas semanas ha sido la indignación, reforzada todavía aun más, cuando se ha demostrado la falsedad de las acusaciones, pero no hemos pasado de ahí.


Algunas fuentes no contrastadas han cifrado las pérdidas semanales del sector europeo en 500 M€ y en 175 M€ las del español. Según fuentes de Cooperativas Agro-alimentarias de España, hasta el 21 de junio, las pérdidas acumuladas en cooperativas, incluyendo los productos contemplados en el Reglamento de ayudas 585/2011 (pepino, tomate, lechuga, calabacín y pimiento), el resto de hortalizas no amparadas por la citada disposición y la fruta de hueso, ascendían a un valor aproximado de 65 M€. Las pérdidas fuera de Reglamento están basadas en cálculos por quebranto de mercados, reducciones de precios o pérdidas por cambios de destino en las semanas que duró la crisis y en aquellos productos afectados más allá de los establecido por el 585/2011. Las pérdidas en Castilla-La Mancha para hortalizas y fruta, fuera de reglamento y sin ayudas, han sido evaluadas en 656 toneladas y 260.000 €.


España exporta anualmente 10 millones de toneladas de frutas y hortalizas con un valor de casi 9.000 M€. Alemania es nuestro mayor cliente en frutas y hortalizas con el 25% de la demanda. En 2010, las exportaciones totales españolas con destino a Alemania fueron de 19.500 M€, con un aumento significativo en relación con el año anterior, mientras que Alemania exportó a España por valor de 28.000 M€, con tendencia a la baja.


Seguridad alimentaria


No deja de resultar paradójico que esta crisis se haya producido en la Unión Europea, donde contamos con uno de los sistemas de vigilancia y control de alimentos más avanzados a nivel mundial, cuya finalidad es la de garantizar la seguridad alimentaria y preservar la salud del consumidor.


A ello hay que unir, que el sector alimentario español, incluido el hortofrutícola, tiene desarrolladas e implantadas herramientas de producción basadas en la prevención y el autocontrol con el objeto de producir alimentos seguros y de calidad tanto para consumo interno como para la exportación. En España, en la última década, se han producido importantes avances en materia de calidad, de higiene, de seguridad alimentaria, de control y de vigilancia de nuestros productos, con protocolos que van mucho más allá de las exigencias legales. Además se han desarrollado medios de producción y técnicas de cultivo tan avanzadas que no sólo cumplen su función, sino que protegen al máximo la salud de los consumidores y la protección del medio ambiente.


Compensaciones económicas, la Comisión da la espalda a los productores


Tras largas y tensas negociaciones la Comisión Europea en Comité de Gestión y de manera unilateral, a falta de un dictamen a favor o en contra de los Estados miembros, aprobó a mediados de junio un paquete de ayudas por importe de 210 M€ para sufragar las pérdidas sufridas por los productores de hortalizas europeos entre el 26 de mayo y el 30 de junio (retirada, cosecha en verde y la no cosecha de productos), y así compensar al 50% el precio de producción habitual del mes de junio. El sector de esta forma se convierte en el verdadero pagano de esta crisis injustificada.


Nuestros representantes en Bruselas votaron en contra de la medida, por considerar insuficientes las ayudas que dejan fuera a otros productos también afectados injustamente por esta crisis sin precedentes en el sector de las frutas y hortalizas, distintos a los que sí podrán recibir subvenciones, como es el caso de los pepinos, tomates, lechugas, calabacines y pimientos. Quedan excluidas el resto de hortalizas y todas las frutas, algunas de las cuales se han visto muy afectadas por el cierre de mercados en Europa y en países terceros, caso de las frutas de hueso, los cítricos y las fresas, entre otras.


La Comisión Europea ha limitado sus actuaciones al sistema de ayudas previsto en la OCM de frutas y hortalizas, oponiéndose a instrumentar mecanismos de compensación adicionales y un presupuesto extraordinario, así como ampliar el paquete económico a otros cultivos también afectados.


A fecha de cierre de este artículo el MARM informa que solicitará a la UE 71 millones de euros por los daños derivados de la crisis E. coli, comprendiendo todas las operaciones de retirada de producto y de no cosecha, llevadas a cabo por las organizaciones de productores y agricultores individuales, y además, pedirá incorporar nuevos productos, como el melón, la sandía y la fruta de hueso.


¿Qué hacer para restablecer la confianza del consumidor y la imagen de los productos agrícolas españoles?


Campañas de promoción de las frutas y hortalizas, actuaciones en los medios de comunicación, en ferias, ante la distribución comercial, etc., ese es el camino, pero no a cualquier precio como pretende la Comisión Europea, que quiere obligar al sector de frutas y hortalizas a cofinanciar como mínimo el 20% este tipo de actuaciones.


Es una tomadura de pelo que se anuncie que la partida presupuestaria para promoción deba ser cofinanciada por el sector hortofrutícola, que ya tiene que hacer frente en parte a las importantes pérdidas de una crisis en la que no ha tenido responsabilidad alguna. La UE debería financiar al 100% las campañas de promoción, con un presupuesto específico adicional, que permita restaurar la imagen de los productos hortofrutícolas, incidiendo en la seguridad y calidad de nuestras producciones, opinión también compartida por la ministra Rosa Aguilar, que igualmente es partidaria de intensificar en España las campañas de promoción para incrementar el consumo y la confianza en nuestros productos que son seguros, de calidad y excelentes.


Consejos: Consumir frutas y verduras con seguridad


Las frutas y verduras deben adquirirse en puntos de venta autorizados para tal fin y de confianza. Una vez que la fruta o verdura llega al hogar, es muy importante lavarla bajo chorro agua potable abundante, eliminándose así casi por completo los posibles restos de plaguicidas, suciedades, contaminación microbiana, etc.


Casi todas las frutas y muchas verduras se consumen en crudo, por lo que es conveniente aplicar una limpieza, desinfección, aclarado y escurrido de los vegetales que garantice la eliminación de potenciales microorganismos patógenos.


Se aconseja seguir estos pasos:


  • Eliminar las partes externas sucias, así como los ejemplares podridos, agrietados, rotos.
  • Lavar con abundante agua potable.
  • Eliminar el agua de lavado.
  • Sumergir en agua con unas gotas de lejía.
  • Dejar en reposo durante unos 15 minutos.
  • Aclarar con abundante agua potable y escurrir.