Nunca discutas con un imbécil, te hará descender a su nivel y allí te ganará por experiencia

Si vienes con un problema y no traes la solución, tu eres parte del problema

sábado, 1 de agosto de 2009

Las tontás del verano


Publica el Periódico de Catalunya en su edición de hoy un artículo gastronómico titulado El melón Fruta apetitosa y sensual firmado por Miguel Sen que reproduzco, para después, despacharme a gusto con él:

“Sin que exista ninguna razón evidente, el melón ha sido la fruta más maltratada por el consumidor. Como se ha dicho que el criterio para averiguar su madurez consiste en apretarlo con fuerza por los extremos, generaciones enteras de españoles han sometido al melón a torturas que no se han practicado en otras frutas, ni tan siquiera con las humildes sandías. Comprimir, golpear un melón, no sirve para conocer la dulzura del mismo, a lo sumo le rompe las fibras de los extremos, lo que hará que el siguiente catador lo encuentre blando y maduro, con lo que se llevará no un melón, si no un pepino maltratado.Por suerte para el comprador las grandes firmas fruteras tienen sus ojeadores que hacen la primera selección sobre el terreno. Comienzan por Sevilla y siguiendo la temporalidad de la cosecha, van comprando en los melonares de Almería, Murcia y Valencia para acabar en los de La Mancha. Es evidente que todos los melones marcados en Villaconejos, no son de las huertas de esta población, porque si no su término municipal seria de dimensión regional.


GRANEL Y ETIQUETA / Ya con la fruta en el almacén, se produce una segunda selección que lleva al etiquetado. Los melones que no dan los parámetros de calidad se venden como graneles, mientras los mejores se etiquetan. Aquí se inicia la última selección, a partir de Mercabarna y de las fruterías de los mercados, donde cada profesional elige la marca que presenta mejor calidad. A medida que se sobrepasa el corazón de la temporada, los especialistas afinan sus criterios de selección, porque no es lo mismo un melón de principios de julio que un piel de sapo recolectado a mediados de agosto. Los vendedores de las fruterías lo saben, cambiando de marca si otra firma les parece que ofrece más jugo y dulzura. Algunos prefieren aquellos que llaman hembras, por tener la marca de la inserción de la planta con el fruto mayor que otros, que serían los machos. Evidentemente es una manera de hablar porque un fruto puede ser sensual, pero no tiene sexo”.

Viniendo de quien viene esta tontá de verano te deja algo perplejo, pues estamos hablando de alguien que supuestamente sabe de lo que está escribiendo. El Sr. Sen (http://www.gastronomiaalternativa.com/) no es un cualquiera, aunque en su apetitoso y sensual melón si lo parece. Te hace pensar que a pesar de sus muchas publicaciones, crónicas y columnas gastronómicas en medios especializados, en televisión, ya cualquiera por muy especialista que sea y laureado que esté, escribe sobre cualquier tema, sin tener pajolera idea de lo que dice y sin el menor rigor sobre el asunto. Lo siento por el Sr. Sen que si cree que con ello está haciendo algún favor al humilde y sufrido sector melonero, lo único certero es que mete la pata hasta el corvejón y además escribe de oídas, lo que le han contado, que en muy poco tiene que ver con la realidad.

Es cierto que una de las pruebas para comprobar si el melón está maduro es oprimir suavemente el área del pedúnculo de la fruta, la zona que le unía a la mata. Si ésta está blanda y cede, es factor de madurez. Hogaño, lo lógico, es que nos encontremos en los establecimientos de venta al público melones que organolépticamente reúnen adecuadas condiciones para su consumo, y que no tengamos que pasar como antaño por “a cala y a cata”. Pero es bueno y así hay que difundirlo, que existen otros aspectos visuales que nos indican si el melón está en su punto. Hablamos de los melones verdes de la variedad piel de sapo, los que siempre se han cultivado al aire libre en nuestro país, que ahora se siguen obteniendo –principalmente en la comarca Mancha de Ciudad Real y en el Campo de Cartagena-, con mejoras genéticas introducidas por las multinacionales de semillas.

En el fruto maduro, la “cama” del melón, que es la zona de contacto del fruto con el suelo, debido a la no formación de clorofilas en esta parte de la corteza como consecuencia de la falta de luz, es completamente amarilla. Otro factor visual: la corteza de color verde predominante con manchas oscuras, de tamaño medio, distribuidas uniformemente a lo largo del fruto, a la madurez, tornan a tonos dorado-amarillentos. Hay más, pero para no oprimir con el dedo anular más de la cuenta, basta con estos.

Segunda inexactitud e ignorancia sobre la producción geográfica de la cucurbitácea. La cosecha más temprana allá por primavera es la de cultivo forzado en invernadero en Almería. Se cultivan variedades pequeñas tipo galia y cantaloupe, destinadas a la exportación que no pasan por el mercado interior.

Sevilla y Valencia tienen producciones testimoniales, de muy poca importancia en el cómputo total. Durante el mes de junio y gran parte del de julio está en los mercados el melón murciano del Campo de Cartagena, que es la antesala de la producción manchega, la verdaderamente importante, la de calidad, la afamada, con más de 350.000 toneladas. Extremadura produce algo de variedades amarillas y blancas muy apreciadas en el mercado portugués. Y para de contar. Lo de Villaconejos en Madrid es preciso desmontarlo. Esa variedad tan popular en su día ha dejado de cultivarse, queda en el banco de germoplasma de semillas. El melón que actualmente se vende como madrileño es cultivado en Toledo y en Ciudad Real por oriundos de Villaconejos.

Soldados y caballeros. Graneles y etiquetas. En los tiempos que corren, los graneles en cualquier fruta de primor o de temporada, como es el caso que nos ocupa, es historia pasada. El melón no llega desde origen a los almacenes de distribución, mercados centrales, supermercados y gran distribución así. Ya no afortunadamente, aunque curiosamente en España y Portugal se permita, a diferencia del resto de Europa, su venta en puestos callejeros. Práctica que debería ser erradicada por la lamentable imagen tercermundista que dan esos puestecillos a la orilla de cualquier carretera, donde se ofrece un género que no se sabe muy bien su procedencia ni su salubridad e higiene.

Digo esto porque fruteros, almacenistas, responsables de supermercados y tiendas especializadas, saben de sobra dónde tienen que abastecerse de buen género. Cuál es su época idónea, cuáles sus características, qué marcas y firmas son las de garantía, etc. Está todo descubierto, aunque siempre es inevitable que nos quieran meter “gato por liebre”, como parece quiere hacer el autor del artículo, cuando nos habla de las diferencias de los melones piel de sapo de julio y agosto o de las piezas llamadas hembras. Déjese de martingalas.

Su apetitoso y sensual titular nos deja con la miel en los labios y no esclarece las cualidades de esta típica fruta nuestra. Ya le he explicado la forma de valorar externamente la fruta con un porcentaje alto de éxito en la elección. Hay firmas comerciales, de las de “etiqueta” como a usted gusta decir, que admiten la devolución y reposición del producto si sale defectuoso. Ya sabe, hasta que no se abre el melón, no sabemos lo que nos vamos a encontrar.

Para ir acabando decirle que cuando como melón (“tajadas de melón, buena purga son”, dice el adagio), valoro el dulzor que los expertos miden en grado brix. Un melón dulce siempre tiene por encima de 12. También su jugosidad (tiene de media un 95% de agua), su frescor, la textura crujiente de su carne, la ausencia de fibra, etc. Le digo más, está indicado en las dietas de adelgazamiento. El agua y el potasio que contienen lo convierten en un suave diurético, recomendado para la hipertensión. La ingesta de melón es apropiada para todas las personas con aparato digestivo sano, durante todas las edades, pero especialmente para los niños en crecimiento y ancianos.

Los minerales que posee contribuyen a regular la acidez en la sangre aumentando la potencia de los glóbulos rojos, acentuando aun más el hecho de que el melón actúa sobre el organismo humano como limpiador y desintoxicante. Previene la gota y la artritis, mejora el estreñimiento, nivela -por su aporte de fibras-, el colesterol alto y alivia la acidez estomacal.

En resumen y ya remato, la riqueza en vitaminas A y B, así como la celulosa convierten el melón en un alimento laxante, buen depurativo y desintoxicante, por efectuar un verdadero lavado biológico.

Dice un refrán manchego “que en viendo el chozo, así es el melonero”. Quiero pensar que el Sr. Sen es más de lo que nos enseña en el chozo de su columna. Un saludo.
Enlaces:

lunes, 27 de julio de 2009

Los señores de la mina


Los consumidores pagamos generalmente por los productos alimenticios precios que no corresponden con su valor en origen.

A los que producen la materia prima cada vez les aprietan más las tuercas, tanto que con lo que reciben por su cosecha, no tienen ya casi para cubrir los costes o abiertamente no llegan, pierden. Y no les queda más remedio que cerrar el chiringuito, irse a otro lado ¿pero a dónde con la edad que tengo? ¡Si no se hacer otra cosa!

Nosotros los consumidores –porque todos lo somos-, pagamos por esos mismos productos manipulados en fresco, transformados, envasados, etc. precios que no se corresponden, aún metiendo en ellos la proporción de mano de obra, envase, energía, transporte y mil gaitas más.

¿Qué es lo que pasa? Pues lo de siempre, pero ahora de forma mas sutil y esquiva. Sigue ocurriendo lo que dice la estrofa de la canción popular La hierba de los caminos

Qué culpa tiene el tomate
que está tranquilo en la mata (bis)

Y viene un hijo de puta
y lo mete en una lata
y lo manda pa´Caracas (bis)

También viene al caso la letra de la Polka frutera de Los Sabandeños que se pregunta quién es ese elegantísimo, orondo, gran caballero; propietario de palacio, automóvil lujoso, vapor y velero, etc., para aclarar que es un intermediario en el negocio frutero.

Todavía quedan algunos representantes de esta genuina casta de salteadores de campos, y los llamados “corredores”, que con vehículo potente y teléfono en ristre hacen el agosto en un abrir y cerrar de ojos, eso sí, con la colaboración inestimable de los pardillos de turno, que conocen el juego y se dejan. Afortunadamente cada vez son menos.

Estas figuras, poco a poco, y en muy pocos años, han sido apartadas paulatinamente del mercado, casi suprimidas del mapa. Ocupando su lugar y casi todo el restante, agrupada, poderosa, inflexible, ha aparecido la gran distribución. Dueña y señora de todo y de todos. Poco importa que el capital sea foráneo o del país. Los modos y las maneras son iguales.

Después de hacerse con gran parte de las porciones del pastel, ahora parece que quieren acabar con el sufrido productor ya sea de plátanos, cítricos, tomates, melones, fresas o lo que sea. En su estrategia obtusa y ruin, simple y llanamente, no los necesitan. Es más, son un incordio para sus fines, una vez que los derechos de explotación, radicación y compensaciones que les otorgaron las administraciones de turno a cambio de…, están pagados sobradamente. No los necesitan ya, y nadie va a impedir que prescindan de ellos. Pueden abastecerse del producto en otros lugares del mundo en condiciones más ventajosas.

¿Quién es ese potentado,quién es ese consejero?
-Esos son intermediarios en el negocio frutero.
¿Quiere darme cinco duros para comer, caballero?
-¿Quién sos tú?
-Yo soy un pobre del campo agricultor platanero.

Desde hace aproximadamente un año funciona una especie de observatorio de precios llamado índice de precios en origen y destino (ipod), que mes a mes les saca los colores y que debería hacer actuar a quien tiene competencias en ello, pero que a la postre no puede, porque se ve que está atado de pies, manos y untado. Esta encuesta revela en el mes de junio que el ipod general (agricultura + ganadería) es del 6,03, o lo que es lo mismo, el precio registrado en origen se multiplica 6,03 veces hasta que llega al consumidor.

Los señores de la mina
han comprado una romana (bis)

Para pesar el dinero
que toditas las semanas
le roban al pobre obrero (bis)

viernes, 17 de julio de 2009

Al rico tomate


En estos días veraniegos de calor y galbana, apetecen alimentos que aparte de nutritivos, sean ligeros y frescos, como es el caso del tomate (Solanum lycopersicum), que está muy arraigado en nuestra dieta mediterránea, y presente, por su amplia versatilidad, en multitud de guisos y platos típicos.

En España, según los datos oficiales, ¡que sería de nosotros sin las estadísticas!, el tomate es la fruta-hortaliza más consumida y ofertada en los mercados a lo largo del año. Su producción temprana o forzada en invernaderos, el avance de las comunicaciones, su obtención a contra estación en otros países…, han hecho posible esto, y nos ha convertido en fieles amantes de ella, aún a pesar de sus variaciones y precios prohibitivos en algunas estaciones.

Con el tomate, de familia numerosa y joya traída del continente americano, que tardó en ser introducida en nuestros usos culinarios –nos remontamos a escasos dos siglos-, nos pasa igual que con otras hortalizas como la cebolla y el ajo, muy unidas a nuestra cultura y costumbres gastronómicas: Es raro el plato que en su elaboración e ingredientes no lleva alguno de ellos.

El tomate, en algunos de sus numerosos tipos de diferentes sabores y texturas, lo tiñe todo de rojo, luciéndose bajo multitud de formas: grandes y globosas, de hombros surcados, achatadas, lobulosas, pequeñas y redondas, en rama, tipo pera, bolas; e infinidad de nombres: valenciano, canario, Montserrat, muchamiel, cherry, kumato, raff o pata negra, etc.; y variedades prosaicas como la precocísima de tierra plena, la enana precoz o la maravilla de los mercados; también las hay que evocan lugares, como la genovesa y la parmesana; nombradas por la forma del fruto: perfección, ponderoso

El fruto de esta solanácea aporta en la alimentación una buena fuente de fibra, potasio y es altamente antioxidante, debido a su aporte de vitamina C y su gran concentración de carotenos, especialmente de licopeno, sustancia responsable del color rojo, y que algunos estudios indican ayuda a prevenir enfermedades, como ciertos tipos de cáncer.

En la mesa marida bien (¡vaya horterada!) con lo que le pongan. Entre los meses de junio y septiembre, temporada optima para su consumo, arrasa en ensaladas, salteados, gazpachos, pistos y sofritos, elaborados con un buen aceite de oliva virgen extra.

El simple, humilde, popular y delicioso gazpacho es para mí una de las mejores representaciones culinarias del tomate, ya sea a través del ligero y cremoso batido andaluz o del aguado con tropezones de la receta que reseño. Esta sopa fría (dejo aparte el contundente salmorejo cordobés con sus virutas de jamón y huevo duro), es apetecible, refresca en los días de calor y nos sacia el apetito.

El gazpacho tradicional aguado tiene como ingredientes básicos el aceite de oliva -a ser posible virgen extra-, la vinagre, el ajo, la sal y el tomate. Existen otras múltiples variantes que llevan pan para aumentar volumen o espesar, alguna especia como los cominos, cebolla, pimiento, etc.

Elaboración gazpacho tradicional, abstenerse ingenios batidores:

En un cuenco se majan los dientes de ajo con la sal hasta obtener una pasta cremosa. Sobre ella se vierte el tomate maduro muy troceado que también se aplasta y mezcla. Posteriormente se añaden el agua fría y al gusto, el aceite y la vinagre. Se revuelve todo y se corrige de sal si es preciso. Opcionalmente como acompañante se puede añadir pepino troceado en pequeños cuadraditos.

Ingredientes orientativos para 5-6 personas:

1 Kg. de tomate rojo maduro o triturado en conserva
1 ó 2 pepinos medianos
3 ó 4 dientes de ajo tamaño normal
1 cucharada rasa de sal (al gusto)
Vinagre de vino blanco (medio vaso pequeño)
1 1/2 litro de agua fría
100 g aceite de oliva virgen extra (7 cucharadas)

¡Que aproveche!


viernes, 10 de julio de 2009

¡ Deja de jinglar !


Hace unos días en el transcurso de una conversación entre amigos alguien utilizó el término jinglar que nunca había oído pronunciar. Hay veces que esto sucede no sólo con gente cercana, sino con conocidos próximos o de otras procedencias geográficas o personas con las que hablas por primera vez.

La más de las veces, por precaución o reparo a preguntar a qué se refiere el palabro utilizado, la cosa queda así, en el anonimato, y normalmente se olvida de no tomar nota de ella. Otras, cuando hay confianza, el interlocutor o no sabe muy bien qué ha querido decir o se explaya en su explicación o te mira con cara de circunstancias -pensando que te estás quedando con él-, o si hay más contertulios se lía la de dios, ya que todos conocemos alguno más que hemos oído utilizar, que nos han contado o que se usa en tal o cual sitio para referirse a esto o aquello.

Este último caso suele acabar en guirigay, risas, chistes… ya que son palabras que dan pie a ello por su etimología y significado aplicado, que a veces no concuerda con el académico, pero que dan juego. Según el Diccionario de la Lengua Española jinglar procede del francés antiguo jangler que quiere decir burlarse o parlotear, muy propio de los gabachos -esto último lo digo yo-; y en castellano se utiliza para dar gritos de regocijo, burlarse o para quien se mueve de una parte a otra colgado, como en un columpio.

Por tanto sirve para un roto y un descosido. No es de extrañar que cuando nos liamos la manta a la cabeza con el uso de estas palabras y requiebros lingüísticos no nos entiendan los de afuera, enredemos nuestra comunicación y demos pie a malos entendidos o a que nos miren como a bichos raros.

Jinglar es un verbo aplicable al presente, a las relaciones de nuestros días y al entorno. Su uso en la referida charla hacía referencia a una persona que siempre está dando la matraca, puntillosa, solícita, que se mete en todos los fregados y charcos, y que además, socarronamente interpreta este mundo convulso y en crisis que vivimos. Viene pintado para la ocasión el refrán “líbrame del buey manso que del bravo me guardo yo”. Dame personas que sean jinglosas, que estén en la brecha, que no callan, comprometidas con su tiempo; que de las otras, las conformistas, las apáticas, las que dan la cabezada a la primera de cambio ya hay bastantes, por desdicha, demasiadas.

No dejéis nunca de jinglar, jinglemos juntos…

miércoles, 8 de julio de 2009

Retrospectiva de Gerda Taro y Robert Capa

Gerda Taro y su novio, Endre Friedman, los dos en la imagen, se inventaron el personaje de un fotógrafo que llamaron Robert Capa. Este hecho se descubrió pronto y él se quedó con el nombre y con la fama, mientras que ella se quedó en un segundo plano.

El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ofrece una retrospectiva sobre la obra de Gerda Taro y Robert Capa que estará desde el 7 de julio hasta el 27 de septiembre.

miércoles, 1 de julio de 2009

Honor al asno


Honor al asno por la estrella
que su ignorancia nos alumbra.
Por la lenta soledad pétrea
tan dócil y tan útil.
Honor al asno que lleva al poeta
a lo largo del mundo,
aguzando sus largas orejas
ante todos los versos,
cualquiera sea la música.
Honor al asno, a su baúl de mariposas,
donde guarda los golpes de Dios y de los hombres
y no se queja nunca.

Eugenio Montejo, Adiós al Siglo XX


Poeta, ensayista y diplomático en Lisboa durante varios años, nacido en Caracas en 1938 y fallecido en junio de 2008. Representante de la poesía suramericana. Publicó, entre otros, los libros: "Elegos" en 1967, "Muerte y memoria" en 1972, "Algunas palabras" en 1977, "Terredad" en 1978, "Trópico absoluto" en 1982, "Alfabeto del mundo" en 1986 y "Chamario" en 2003. Es autor también de importantes ensayos, tales como, "La ventana oblicua" en 1974, "El taller blanco" en 1983, y "El cuaderno de Blas Coll" en 1981.

domingo, 21 de junio de 2009

Río Tajo


Son las once de la mañana y ya hace un calor sofocante. El Sol cae con justicia cerca del mediodía, adelantando lo que va a ser una jornada de canícula. Hoy (por ayer día 20) hay convocada manifestación en Talavera en defensa de los ríos Tajo y Alberche, de toda la cuenca del Tajo, para pedir que se acaben los trasvases, para exigir que se recupere el Tajo herido de muerte, para decir ¡basta ya! a este atraco que en nombre de la solidaridad se lleva perpetrando desde hace más de treinta años.

Dicen que después de esta fecha habrá un antes y un después, que va a ser la mayor manifestación registrada en la ciudad de la cerámica con una afluencia de público considerable. Me acuerdo de Murcia que salió a la calle hace poco para pedir más y a Aragón que paró el inadmisible trasvase del Ebro. Según voy llegando no observo mucho movimiento, algo más de tráfico de lo normal, algún autobús, grupos de gentes coloridas a las sombras de los plátanos y en las riberas.

Llego a la plaza del Pan, punto de partida de la marcha. Empieza a congregarse la gente venida de numerosos pueblos de toda la cuenca del Tajo, desde la cabecera hasta Portugal. Ya se nota que los dos grandes partidos (PPSOE) han tocado a arrebato. Hay profusión de gorras, banderas y pegatinas de ambos, más de los rojillos que de los azulones. Ya me imagino lo que va a pasar. No quieren que esto se les vaya de las manos y han movilizado tibiamente a sus bases.

Paso por delante del edificio de la delegación de la Junta, hay trajeados y actividad acelerada. Se espera a los políticos, diputados y alcaldes principales. Parece que va a acudir el “camarada” Barreda y su tropa: ha sido duda hasta última hora. La Cospe no viene. Que mal llevan eso de decir una cosa aquí y otra distinta en el Parlamento nacional. ¡Y no se les cae la cara de vergüenza! Me escabullo hacia la cabeza. Allí ya está montado el pifostie. Las pancartas principales aún están en el suelo. Todos quieren ir los primeros para salir en la foto.

Saludo a algunos conocidos y a Roberto con el que en estos días he estado dando la vara por los pueblos, repartiendo manifiestos y convocatorias. La zona está acordonada. Como la cosa siga así tendrán que intervenir los antidisturbios para poner orden entre los pancarteros de cabeza. ¡Vaya gentuza!

Por fin tras un minuto de silencio por el asesinato de Elgoibar arranca puntual la manifestación. No hay gritos, no hay consignas. ¿Pero esto que es? Parece una procesión. En la plaza del Reloj me subo a la fuente. La gente va pasando, arrastrándose bajo el calor, buscando las aceras de umbría, con los abanicos a toda pastilla. Pasa la pancarta de autoridades, juntos pero no revueltos, y así una tras otra: pueblos, asociaciones, colectivos, regantes... No hay ni gracia en los rotulados: “Valcárcel mamón, bebe Lanjarón”, “Que no nos LevanteN el Tajo”.

El río Tajo nace en la Sierra de Albarracin, pasa (o pasaba) por Aranjuez, Toledo, Talavera y desemboca en Lisboa. ¿Os acordáis de los recitados de geografía? Ya estoy harto, nos salimos del cortejo y atajamos. En uno de los cruces veo a Dani, sudoroso, me dice que se ha salido, cansado de codazos y empujones.

La cosa llega a su fin, la gente alcanza los Jardines del Prado donde los representantes de la Plataforma ciudadana leen como punto final el manifiesto suscrito por doscientas organizaciones, colectivos, entidades y partidos. Mañana más. La poesía sale a nuestro encuentro con imágenes evocadoras de lo que el río fue y ya no es: madereros del Alto Tajo, pescadores, bañistas en los arenales de Toledo y Talavera; barcas y barqueros para cruzar orillas, fértiles huertas; historias, cultura y civilizaciones desparramadas a lo largo de los siglos por este hilo de vida que atraviesa Iberia de Este a Oeste.

¿Dejaremos que el Tajo siga siendo fuente de vida y futuro?


jueves, 18 de junio de 2009

Sala de conciertos


El Tajo es una sala de conciertos de agua
con plateas de juncos, puentes de anfiteatros,
desde donde se escucha cantar las mas hermosas
canciones de boca de peces y de pájaros

Por la mañana empiezan su concierto las aves:
las tórtolas, los mirlos, la perdiz desatando
un suave parloteo con la urraca ladrona
y el gorrión chillón, vecino de este barrio,

Tambien actúa el jilguero, de garganta menuda
y voz de vicetiple, subido en el estrado
de la rama de un olmo con un coro de voces
que entonan sobre el agua sus jubilosos cánticos

Los dirige con mano firme, con la batuta
bífida, señalando a uno y otro lado,
y la cabeza quieta, pero mirando a todos,
vestido de inocencia, impasible, el lagarto.

En la sesión de tarde intervienen palomas
torcaces y cigüeñas desde los campanarios,
vencejos, aviones, golondrinas, que frotan
sus alas con el aire y suena a stradivarius

El ruiseñor que canta por fina maestría
y también la calandria desde el trono de un árbol
a quiénes les responden, saltando en la corriente,
redonda voz de carpa y el lucio, voz de bajo.

Y por la noche canta la anguila tiernamente,
y el buho admonitorio, y la boga, y el barbo
unas canciones tristes, recordando a sus padres,
que se llevan las aguas a Portugal, río abajo.

El Tajo es una sala de música que suena
al compás de la vida de todo lo creado,
música de mi infancia, mi inocencia perdida,
que guardan en sus trinos los peces y los pájaros

Joaquín Benito de Lucas, El reino de la niñez, 2006




miércoles, 17 de junio de 2009

Diferencias


Que los políticos no se sientan molestos, ni tampoco los ladrones...
En Brasil, el humorista, dramaturgo, escritor y traductor Millor Fernandes lanzó un desafío público con la siguiente pregunta:

- ¿Cuál es la diferencia entre un político y un ladrón?

Las respuestas fueron muy variadas, pero ninguna tan ingeniosa y acertada como la de un lector llamado Fabio Viltrakis:

- "Estimado Millor, después de una larga búsqueda llegué a esta conclusión: La diferencia entre el ladrón y un político es que yo elijo a uno, y el otro me elije a mi. ¿Estoy en lo cierto?"

Esta fue la réplica de Millor:

- "Apreciado señor, usted es un genio... Es el único que logró encontrar una diferencia".

sábado, 13 de junio de 2009

A galopar


Los versos y las palabras se instalan en la memoria de quienes las pronunciaron y las cantaron. Y allí siguen las emociones que suscitan, hasta el final de la vida y hasta el agotamiento de las generaciones que compartieron los mismos caminos.

A galopar: Himno de la resistencia antifranquista, de la transición a la democracia y de todos los que conservamos esa música y esas palabras entre el enjambre de recuerdos que nos conforman como seres humanos.

Las tierras, las tierras, las tierras de España,
las grandes, las solas, desiertas llanuras.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
al sol y a la luna.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

A corazón suenan, resuenan,
resuenan las tierras de España, en las herraduras.
Galopa, jinete del pueblo,
caballo cuatralbo,
caballo de espuma.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!

!Nadie, nadie, nadie, que enfrente no hay nadie;
que es nadie la muerte si va en tu montura.
Galopa, caballo cuatralbo,
jinete del pueblo,
que la tierra es tuya.

¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
Teatro Alcalá de Madrid, 1991. Rafael Alberti y Paco Ibáñez en el escenario.
Ver video

sábado, 6 de junio de 2009

¿Qué haré mañana 7J?


Mañana estamos convocados a las urnas para elegir la representación de nuestro país en el Parlamento de la Unión Europea. 50 son los eurodiputados-as a elegir. Las encuestas indican un apretado resultado entre los dos grandes partidos y un fuerte índice de abstención. Estas elecciones no interesan a la gente y las grandes formaciones políticas durante la campaña no han hecho nada para remediarlo: no se han hablado ni planteado soluciones a los inquietantes problemas que tenemos encima.

Esta campaña electoral en palabras de un castizo ha sido “una puta mierda”. No ha habido nuevas ideas, ni visiones distintas, ni proyectos sobre la Europa que se quiere construir. Nada de nada. Ahora sí, el circo, las anécdotas, los chascarrillos y el tú más no han faltado.

Así las cosas no es de extrañar que las encuestas vaticinen un 40% de participación, dato que al PPSOE deberían sonrojarles de vergüenza, pero que gestionarán sin darle la menor importancia. Ambos partidos no parecen lo mismo pero en Europa actúan igual, por ejemplo, comparten como candidato a presidente de la Comisión Europea a Durao Barroso, el señor de la foto de las Azores, ¿os acordáis de la cuadrilla?: Bush, Blaaaair, Aznarín y el mencionado ínclito.

En teoría el Parlamento europeo es la institución legislativa más importante de la UE. Cuando funciona adopta decisiones ¿vinculantes? importantes: ha parado la demencial directiva laboral que pretende alargar la jornada laboral a 60-65 horas semanales; ha sujetado el intento de imponer censura en Internet sin intervención judicial; ha elaborado y aprobado un vasto informe contra la especulación urbanística llevada a cabo desde hace años en las zonas costeras españolas… Nada de eso habría podido ser a través de los gobiernos nacionales.

Pero es que además en estas elecciones, en las que el voto emitido vale lo mismo en un sitio como en otro, ya que no se produce la injusticia y desproporcionalidad de la aplicación de la Ley de Hont, decidimos con nuestro sufragio una alternativa y modelo para construir Europa y salir de la crisis, para parar la progresiva derechización de Europa representada hoy por personajes reaccionarios como Berlusconi, Sarkozy o el propio Ratzinger.

Los que nos han llevado a la situación de crisis y colapso que vivimos apenas serán capaces de sacarnos del problema que ellos mismos han producido. Lo han demostrado durante la campaña en la que Europa ha estado en los eslóganes pero ausente en el contenido de los discursos. Esos que se dicen de izquierdas nos tratan como a gilipollas cuando nos dicen en clave futbolera que “este partido se juega en Europa”. ¡No me jodas Aguilar yo creía que se trataba de un Barça – Madrid!

Mañana iré a votar, lo haré aún a pesar de que lo que me pide el cuerpo es pasar de esta mentira continua que es el circo de la política profesional. Votaré y me pasaré todo el día expectante a las noticias y a lo que va sucediendo en la jornada. Me tragaré el escrutinio y ya con un porcentaje muy alto de él efectuado, me volveré a caer de la borrica. No existen los milagros. Escribía Juan José Millás este viernes: “al día siguiente de las elecciones habría que hacer algo, porque esta mierda no puede continuar así”.

viernes, 5 de junio de 2009

Gracias, internautas, por emocionarme


Nací cuando ya había pasado todo "lo gordo" en mi país, en 1979. Quiero decir con esto que me perdí cosas bien gordas, como el "españoles, Franco ha muerto" o los esfuerzos de unos y otros para acordar la Constitución de 1978.Por eso, cuando me descargo de Internet un documental sobre la Transición de un programa de la tele que no pude ver, es imposible que pueda emocionarme igual que otras personas que sí vivieron aquello en su adultez siendo adultos. Interesarme, sí. Emocionarme no.

Formo parte de esa generación que crecimos con Espinete, y como decía el anuncio de Coca-cola: de los que primero jugamos a los marcianitos y sabemos quién es Maira del un, dos, tres. Así que claramente, aquello de "todo el mundo al suelo" en 1981 -o el día más difícil del rey- me cogió en pañales. Y al año siguiente, la mayoría absoluta famosa, y más allá de eso el divorcio libre... Naturalmente, uno andaba en el colegio sin enterarse de nada -de nada "emocionante"-.
Supongo que muchos como yo habrán preguntado a los suyos cómo se vivió en casa el 23-F, en plan ¿qué sentisteis, dónde estábais, qué hicisteis? ¡Porque yo no me enteré de nada! No parece que emocionante fuera la palabra adecuada, sino acojonante -en su versión de acojonar-. Una cosa así, que podía afectar a tanta gente...Debo decir que jamás he asistido a un mitin político. Quizá es porque, para mí, siempre han existido los mítines de partidos distintos, y no es algo que me emocione especialmente. Quizá también porque prefiero descargarme completito el programa electoral de Internet a ver qué me venden. Da igual que me lo quiten de la página del partido pasado un tiempo prudencial. En Internet brotan las noticias así como en algunas casas, los calcetines parecen brotar del cajón. Sigue siendo como cosa de magia para algunos -lo de Internet también, aunque usen "el Google", el e-mail y se conecten frecuentemente-.
He tenido derecho al voto en tres elecciones generales y he votado en las dos últimas. Sí, no se sorprendan, yo también preferiría listas abiertas, pero de momento no creo que las vacas vuelen, aunque ahora existan hasta mulas electrónicas. Como decía, ejercí mi derecho al voto en las dos últimas elecciones, así que me siento por un lado como "los que permitieron la mayoría absoluta del PP por quedarse en casa" y por otro, debo ser de los que se emocionaron levemente con aquello de "el poder no me va a cambiar", aunque nuestro presidente debería reconocer que un poco al menos, sí.
Será por mi generación, pero ahora que he cumplido 30 años, y recapitulando emociones así "gordas", de país -qué país-, me doy cuenta de que uno de esos momentos gordos fue cuando liberalizaron las telecomunicaciones. Aquello sí que lo viví con cabeza. Telefónica era el Imperio y parecía que los internautas de entonces éramos cuatro rebeldes sin causa. Como todo lo impopular, un agosto de 1998 subieron las tarifas telefónicas locales: cada minuto que pasábamos conectados a Internet costaba un riñón. Un par de meses antes de esa subida les di un disgustillo a mis padres, iba en un sobre y era una factura de 68.000 pesetas de las de antes. Creo que no me molieron a palos porque está mal visto pegarle a un hijo, y eso que antiguamente no había denuncias por cosas así. El día 3 de septiembre de ese año, los internautas hicimos nuestra primera huelga y nos organizamos.
Minnesota, Madrid, año 2000. El programa especial de las elecciones generales en Telecinco lo presentaba Àngels Barceló. Me sorprendió lo pequeñita que es, al verla allí en el plató. Era la primera vez que la veía de pie y no era igual que desde casa presentando las noticias. Recuerdo cómo la periodista Montserrat Domínguez estaba enfadadísima, fuera de cámara. No por los resultados electorales, que daban la mayoría absoluta al PP, sino porque el impacto de la noticia desbarató los tiempos del programa y todos los que habíamos sido invitados a hablar, nos quedamos sin poder hacerlo. A mí me habían maquillado por primera vez para salir en directo en la tele. Era emocionante: o sea que estaba como un flan. Sentado junto a otros invitados que también tenían previsto hablar sobre las promesas electorales realizadas por todos los partidos. Me daba igual quién ganara.
Yo me repetía, una y otra vez, más o menos lo que quería decir, en nombre de la Asociación de Internautas: "sólo esperamos del nuevo gobierno que salga, que tenga en cuenta nuestras reivindicaciones sobre Internet, ya que el asunto de la Tarifa Plana está en vía muerta en el Congreso de los Diputados y todos han hecho muchas promesas". Imposible que me saliera igual con los nervios que llevaba. Aunque nadie pudo finalmente intervenir en el programa, fue muy emocionante. Con el lema "seguimos mirando el reloj" y después de casi tres años de ser tremendamente pesados, los internautas habíamos logrado llevar a la agenda política el asunto demencial de tener que pagar cada minuto que se pasaba conectado a Internet.
Tuve la suerte de vivir en primera persona todo aquello y ver cómo nos habíamos sentado con todos los partidos políticos, pues pasé esos años en Madrid. La mayoría de la sociedad sabía lo que era la Tarifa plana, aunque algunos seguían pensando que solamente era una cuestión de conectados compulsivos. El resto es historia digital, y había sido realmente agotador. El pasado 24 de mayo de 2009 asistí al primer mitin de mi vida, pero no era político. Volé desde Mallorca porque tenía que asistir. Mi querida Asociación de Internautas había convocado un acto sin precedentes en la capital y se habían adherido diversas organizaciones de todo color. Sólo tenía claro que iba a leerse este manifiesto defendiendo las libertades civiles, amenazadas hoy en Internet y afectando a toda la sociedad.
Fue allí donde tuve una de las sensaciones más emocionantes de mi vida. Aunque teníamos autorización, aquello empezó a tener un agradable olor a clandestino. Fue cuando el abogado Carlos Sánchez Almeida empezó a hablar. Me preguntaba a mí mismo, muy enfadado, cómo era posible que tuviéramos que reunirnos de esa forma en Madrid para defender libertades básicas, desde el micrófono, al viento. Sinceramente yo pensaba que con eso de "las libertades" ya sólo podían emocionarse aquellos con años suficientes como para haber visto nacer canciones del estilo de Canto a la libertad de Labordeta o aquellos que hubieran seguido a Serrat desde jóvenes. Por eso, gracias de corazón, gracias por emocionarme desde el primer momento, a todos los que subisteis allí a hablar. Definitivamente, nuestra tierra de libertad es Internet y los que un día fueron "los dioses del transporte de información" nos acechan.
Fueron contundentes discursos. Sé que me emocioné de pies a cabeza porque grité varias veces con todas mis fuerzas en cada uno de los discursos. Y no era en un partido de fútbol. Me daba cuenta de que todas las cosas que decíais, me importaban profundamente como ciudadano, supongo que por cosas de la generación, por una simple cuestión de cultura, de cultura digital. Fue un domingo 24 de mayo frente al Ministerio de Cultura, en la Plaza del Rey de Madrid, y no vi a nadie de lo que podríamos llamar "cultura oficial". Eso sí, de internet salimos 300 de toda condición, y estoy de acuerdo en que sonó un himno de libertad, ese día, en aquella plaza.Señores políticos. ¿No les da vergüenza? Alguien dijo una vez: "Telefónica no puede refugiarse en que es una empresa privada. Es una empresa privada, pero que presta un servicio reconocido en la Constitución como esencial, un servicio público. Y tiene que estar regulado". Hoy las entidades privadas son las SGAEs y compañías, auténticos trileros del lenguaje, que si bien no prestan servicios públicos, pretenden forzar la legislación con reformas demenciales en contra del interés general. El límite a ciertos derechos también está en la Constitución.
Señores políticos: ustedes, y ellos, son los analfabetos digitales de hoy. Las descargas no pueden regularse. Toda resistencia es inútil. Ya no tienen el poder absoluto de sus fábricas y la exclusividad de la copia. Los bits pueden transferirse de un sitio a otro sin control, sin autorización. Comprendo que es duro reconocerlo. Que los propietarios de los derechos encuentren su sitio en este mundo digital, pero que no sea a costa de la Constitución.

Juan Gabriel Covas, Programador informático y miembro fundador de la Asociación de Internautas.

[...] "Os pedimos ahora, en nombre del futuro, que nos dejéis en paz. En nuestro mundo, sea lo que sea lo que la mente humana pueda crear puede ser reproducido y distribuido infinitamente sin ningún coste. El trasvase global de pensamiento ya no necesita ser realizado por vuestras fábricas. Os atemorizan vuestros propios hijos, ya que ellos son nativos en un mundo donde vosotros siempre seréis inmigrantes. Vuestros conceptos legales sobre propiedad, expresión, identidad, movimiento y contexto no se aplican a nosotros. Se basan en la materia. Aquí no hay materia". [...]

[Escrita en 1996 por John Perry Barlow ]

lunes, 1 de junio de 2009

Noche y niebla


Si la oblicua maquinaria puesta en marcha contra Garzón avanza, asistiremos al kafkiano proceso de un tribunal que encausa, en carne, a la Justicia. No sería la primera vez que en España se quema en figura a un hombre justo, pues el sambenito ya se lo han puesto, pero esta vez, de culminarse, esa maldad activa lo mancharía todo. La democracia en España sufriría su peor golpe desde el 23-F. Garzón sería nuestro Dreyfus. La secuencia de los hechos se presenta ante los ojos con la claridad de un storyboard. Una partida de leguleyos de ultraderecha presenta una querella contra el único juez que intentó investigar los indubitables crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura fascista (olvidemos el eufemismo de "franquismo"), crímenes al estilo del decreto NN (Noche y Niebla) de Hitler. Los que comparan la iniciativa de Garzón con una "causa general", estableciendo un pérfido paralelismo, parecen ignorar lo que semejante expresión significó en el régimen programado de terror que siguió a la guerra: a la altura de 1944, se registran más de 400.000 represaliados. Prosigamos. Quien actúa como ponente en esta versión castiza de Un enemigo del pueblo ha mantenido públicamente posiciones que acaso en otros contextos, como la Alemania democrática, no le permitirían ejercer la más noble función. En la siguiente viñeta, el partido de la derecha jalea como un triunfo la admisión a trámite de la querella contra Garzón. Mientras tanto, en España hay oficialmente 130.000 víctimas NN. Sus familiares fallecen sin ver que en su país se cumpla el mandato de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas: reconocimiento, reparación, justicia. En la Ilíada, Aquiles arrastra y maltrata el cuerpo ya muerto de Héctor. Los dioses, reunidos en asamblea, le obligan a honrar al fallecido. Es un episodio inaugural de la ética. ¿Dónde están los dioses? Y, por favor, para la náusea, ¿dónde quedan los servicios?

Manuel Rivas
http://www.elpais.com/articulo/ultima/Noche/Niebla/elpepiult/20090530elpepiult_1/Tes

Sobre el sindicato Manos Limpias y Miguel Bernard Remón

jueves, 28 de mayo de 2009

Bruselas


He vuelto a la vieja y oficiosa capital comunitaria. No sé cuantas son ya las visitas efectuadas en los últimos años siempre por motivos de trabajo, pero invariablemente me parece la misma: Fea, gris, huidiza… Su elección capitalina se produjo debido a la tradición neutral de Bélgica en los diferentes conflictos europeos y a su ubicación geográfica cuando se puso en marcha esta historia interminable y fracasada de la Unión Europea. Fueron a elegir seguramente lo más viejo y rancio de las ciudades del norte. Lo siento por sus nativos a los que la medida les supuso una propaganda, reconocimiento y ventajas importantes, pero también alguna que otra molestia e inconveniente.

Es una ciudad cara, pequeña y probablemente manejable en su gestión y ordenamiento, pero donde casi todo el mundo está de paso y en una provisionalidad continua por aquello de ser sede de la maquinaria política, administrativa y económica de casi quinientos millones de almas y donde también tienen sus reales los militares de la OTAN. Gran parte de su cerca de millón de habitantes proceden de otros países y eso se nota en los rasgos de las gentes que encuentras en la calle, en los transportes, en los establecimientos públicos, en las instituciones.

Veinticuatro lenguas de veintisiete países, una muchedumbre de funcionarios, decenas de miles de plazas de hospedaje, tropeles de intérpretes y traductores; muchos y variopintos servicios de toda índole, taxis, viajes, cuatro países próximos a cerca de una hora de distancia, mejillones hervidos o en salsa, papas fritas, antigüedades, bombones y cervezas.

Desde el aire al llegar vemos el Atomium con sus esferas de acero conectadas por tubos, símbolo de la ciudad y de la exposición universal de 1958. Cerca de él la estructura ovalada del trágico estadio de Heysel. Esta vez las ocupaciones nos permiten visitar la monumental Gran Plaza, una de las más bellas por la riqueza de sus fachadas y sus construcciones medievales. Ahí está la placa que recuerda los ajusticiamientos practicados por los españoles en tiempos imperiales, en los que Flandes era una provincia de Carlos V. Nos perdemos por las callejuelas laterales, me duelen los pies.

Volvemos a nuestro hotel no muy lejos, caminando, comentamos los resultados de nuestro encuentro. La cosa ha ido bien. Una joven funcionaria argentina nos ha tratado amablemente y nos ha facilitado todo tipo de detalles, facilidades y colaboración en la tarea que perseguimos. La cosa tiene trabajo pero pinta bien. La humedad se hace pegajosa. Una ducha lo arregla. Son las siete de la tarde, me tumbo en la cama y me quedo transpuesto. Sueño con alguien que llama a su perro en la calle, con un coche que pasa con música árabe sonando muy alta, con estruendo de nubes… No, no, está lloviendo fuerte, hacía tiempo que no oía llover así de violento. El agua se cuela por las ventanas abiertas. Me levanto y las cierro.

Cuando escampa salimos a cenar. Vamos a un portugués, tomamos bacalao braseado. Nos enfrascamos en una conversación que nos lleva a un callejón sin salida, la misma situación en la que están muchos profesionales del campo cuya actividad atraviesa serias dificultades a las que no se les ve solución. Europa dicen ya no necesita agricultura. La sociedad bien manipulada no quiere más subsidios agrícolas. La agricultura es moneda de cambio. Nos van a meter en un buen lío: No puede haber campo, naturaleza, medio ambiente y vida en los pueblos, sin agricultores. Eso es lo que quieren estos ornitorrincos del libre comercio y del mercado, estos profetas de la globalización. La jugada les va a salir mal y expulsarán, como del paraíso, a mucha gente. Nos las van a hacer pasar canutas.

Ahora vienen elecciones europeas. A nadie le interesa Europa, pero ellos seguirán allí, erre que erre, decidiendo a nuestras espaldas, por nosotros, con una exigua representación obtenida tras una participación próxima al 50%. ¡Estarán contentos! Alemania la locomotora no quiere ya poner más pasta. Francia a por la heroica. A nosotros se nos arruga el morro de pensar que de receptores netos de fondos pasaremos a pagadores. Los nuevos se retuercen porque no les llegan las ayudas.

¡Menudo plan!, pero seguiremos yendo a Bruselas en busca de nada, a darnos una vuelta, a ver al niño meón y a filosofar por sus calles y restaurantes.

sábado, 23 de mayo de 2009

Hace un año


Hace aproximadamente un año celebraba mi onomástica ingresado en el hospital. Ha pasado ya uno entero, pero no ha sido uno más que se suele decir. Ha quedado atrás uno complicado, de lucha, de incertidumbres, de cambios y novedades, de luces y sombras…

Hoy las cosas son muy diferentes a entonces y se han abierto nuevas perspectivas. Esta experiencia vivida me ha cambiado la vida, nos ha cambiado a todos los cercanos… a mejor, aunque los tiempos pintan bastos y decir esto en estos momentos pueda resultar una chulería.

Somos mejores, hemos enriquecido personalmente. Tesón, apoyo, colaboración solidaria…, son actitudes que nos han aportado una nueva dimensión a las relaciones humanas y familiares, que han permitido mejorar un poco esta existencia sometida a continuos vaivenes y sobresaltos, a intermitentes alegrías salpicadas de algún que otro disgusto, a acontecimientos ajenos que no queremos oír ni que sucedan: “el hijo de fulanita y menganito ha tenido esta mañana un accidente de moto y está muy grave”.

Nos persigue siempre el riesgo del error y del accidente que mancha y tiñe de rojo los tranquilos y apacibles días deseados. ¿Tiene que ser así? ¿Siempre ha sido de esta manera?

Oigo en la radio una entrevista con una responsable de la Asociación Española de Afectados por Linfomas (AEAL), desconocía su existencia. Me capta la atención una palabra mágica: remisión, y el proyecto que pretenden desarrollar para ayudar a los pacientes y familiares a volver a la normalidad una vez que han terminado los tratamientos.

Lo he estado haciendo sin ayuda externa, sólo con la gente de rededor. Hace tiempo que me lo dijeron: “Está Vd. en remisión”. Me lo han vuelto a repetir no hace mucho: “Sigue Vd. en remisión”. La remisión de la enfermedad en términos médicos significa que las pruebas de control no detectan su presencia. Pero ¿por cuánto tiempo? Son muchas las preguntas que te surgen después de un largo período de lucha, de tratamiento y de sus malignas secuelas. ¿Cómo volver a la normalidad de la vida o a la vida normal si existe?; al trabajo ¿desempeñaré de igual forma las funciones que realizaba?

Afortunadamente no he anticipado respuestas a la espera de analizar la experiencia de la progresiva vuelta. Aún sabiendo las limitaciones existentes y que nunca alcanzaré la “normalidad” y “el pleno desempeño laboral” anterior, debo pensar en positivo.

Dicen los expertos que este tipo de reacciones son normales después de haber pasado por una dura experiencia como el cáncer, su tratamiento y, en mi caso, las secuelas cardiaca y neurológica. También que es normal que el proceso de ataque de la enfermedad genere emociones como el miedo, la incertidumbre, la ansiedad, la tristeza, junto a los efectos físicos de las terapias.

Durante la enfermedad y los tratamientos los enfermos ponemos en marcha todos nuestros recursos. Cuando se consiguen superar estos procesos, por lo general, pensamos en la experiencia vivida y sentimos miedo, miedo de lo pasado e incertidumbre de lo que nos deparará el futuro.

Es importante entonces recuperar el equilibrio emocional si se ha perdido o está deteriorado. Me aconsejan que exprese en voz alta mis sentimientos y pregunte todo aquello que me preocupa.

Las fuerzas después de un continuo y sorprendente período de recuperación empiezan a flaquear. La fatiga vuelve a hacer acto de presencia. Creo que tanto física como mentalmente necesito un período de adaptación más dilatado que las exigentes normas laborales oficiales y yo mismo hemos acortado. Necesito más tiempo pero no estoy dispuesto a renunciar a los pasos dados ya en materia de reincorporación laboral. Me ha picado el gusanillo.

¿Pero realmente lo que quiero es volver a la rutina perdida o aprovechar para iniciar y disfrutar de otro tipo de vida más responsable y saludable? Me quedo con lo último.


La vida es bella


Disfrútala mientras puedas, algunos consejos para mejorar

· Camina de 10 a 30 minutos todos los días. Sonríe.
· Siéntate en silencio por lo menos 10 minutos cada día. Enciérrate si es necesario.
· Escucha buena música todos los días, es un auténtico alimento para el espíritu.
· Al despertar en la mañana proponte una meta.
· Vive con las tres es: Energía, entusiasmo y empatía.
· Juega más juegos y lee más libros que el año pasado.
· Mira al cielo al menos una vez al día, date cuenta de la majestuosidad del mundo que te rodea.
· Sueña más mientras estás despierto.
· Come alimentos naturales, pequeñas bayas, frutos secos, té verde, mucha agua y una copa de vino al día (asegúrate de brindar con ella por algo hermoso y, a ser posible, hazlo en compañía de tus seres queridos).
· Trata de hacer reír a por lo menos tres personas cada día.
· Elimina el desorden de tus cosas.
· No gastes tu tiempo en chismes, cosas del pasado, pensamientos negativos…, invierte tu energía en lo positivo del presente.
· Date cuenta que la vida es una escuela y tú estás en ella para aprender. Los problemas que van y vienen son lecciones. Lo que aprendes de ellos es para toda la vida.
· Desayuna como rey, come como príncipe y cena como mendigo.
· No dejes pasar la oportunidad de abrazar a quien aprecias.
· La vida es muy corta como para desperdiciar el tiempo odiando a alguien.
· No te tomes a ti mismo tan en serio. Nadie más lo hace.
· No tienes que ganar cada discusión. Acepta que no estas de acuerdo y aprende del otro.
· Ponte en paz con tu pasado, así no arruinará tu presente.
· No compares tu vida con la de otros. No tienes idea del camino que ellos han andado en ella.
· Nadie está a cargo de tu felicidad excepto tu mismo.
· Recuerda que tú no tienes el control de todo lo que te sucede, pero sí de lo que haces con ello.
· Aprende algo nuevo cada día.
· Lo que la demás gente piense de ti no es de tu incumbencia.
· Aprecia tu cuerpo y disfrútalo.
· No importa que tan buena o mala sea la situación, ésta cambiará.
· Tu trabajo no se ocupará de ti cuando estés enfermo. Tus amigos sí lo harán. Mantente en contacto con ellos.
· Desecha cualquier cosa que no sea útil, bonita o divertida.
· La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.
· Lo mejor está aún por venir.
· No importa cómo te sientas, levántate, vístete y asiste.
· Ten sexo siempre con plenitud de tu ser.
· Llama a tus familiares con frecuencia y mándales correos diciéndoles: ¡Hoy, estoy pensando en vosotros!
· Cada día al final de él, repasa lo hecho y felicítate por lo conseguido.
· Disfruta del viaje. Sólo tienes una oportunidad, sácale el mayor provecho.

lunes, 18 de mayo de 2009

San Isidro, patrón labriego


Voy a por el pan de cada día. La bandera nacional engalana el largo balcón consistorial. Luce así de forma espléndida la plaza constitucional para la ocasión isidril, patrón labriego celebrado a golpe de procesión, banda municipal y llamamiento eclesiástico. Esa Iglesia católica, inmensamente rica, que goza de exención fiscal y se va a gastar tres millones de euros de los contribuyentes en una campaña publicitaria para que en la declaración de la renta, se ponga la cruz en su casilla y también en la de otros fines sociales, con lo cual se lleva un pastón. ¡No pongáis cruz en ninguna de las dos casillas!

¡Que trabajen como todo hijo de vecino! Me dice un amigo que la profesión de cura es de las mejores, una especie de funcionario espiritual: ¡trabajan una hora al día y además con vino!. Bromas aparte están montaraces estos curas y jerarcas eclesiásticos, llaman a arrebato como si el mundo fuera a acabarse.

El amnésico y el olvidador


Hay una diferencia sustancial entre el amnésico y el olvidador, y entre éste y olvidadizo, que es apenas un precandidato a olvidador. El amnésico ha sufrido una amputación (a veces traumática) del pasado; el olvidador se lo amputa voluntariamente, como esos reclutas que se seccionan un dedo para ser eximidos del servicio militar. El olvidador no olvida porque sí, sino por algo, que puede ser culpa o disculpa, pretexto o mala conciencia, pero que siempre es evasión, huida, escape de la responsabilidad.

No obstante, el olvidador nunca logra su objetivo, que es encerrar el pasado (cual si se tratara de desechos nucleares) es un espacio inviolable. El pasado siempre encuentra un modo de abrir la tapa del cofre y asomar su rostro. El amnésico hace a menudo denodados esfuerzos para recuperar su pasado, y a veces lo consigue; el olvidador hace esfuerzos, igualmente denodados, por desprenderse de el mismo, pero sólo cosecha frustración, ya que nunca logra el pleno olvido. El pasado siempre alcanza a quien reniegan de él (así se trate del mismísimo Macbeth), ya sea infiltrándose en signos o en gestos, en canciones o en pesadillas. Los pueblos nunca son amnésicos. Amnistía no es amnesia. La tradición es un recurso de la memoria colectiva, pero también hay otros, menos inofensivos.
Tampoco los gobiernos son amnésicos aunque a veces intentan ser olvidadores. Curiosamente su forma de olvidar suele ser proselitista, ya que su objetivo es que los demás también olviden. Siempre es un mal síntoma cuando un gobernante intenta basar su poder en el olvido colectivo. Por lo general, es entonces cuando propone empezar desde cero, como si eso fuera posible. Lo cierto es que esa frase tiene para él un encanto particular. Hay que prohibirse mirar hacia atrás; hay que mirar siempre hacia adelante, no tener "ojos en la nuca".

Es obvio que se trata de una metáfora oficial, burocrática, pero en el subsuelo de cada metáfora siempre yace un sentido recóndito. El significado superficial es que no cultivemos el rencor ni la venganza. Bravo. El significado recóndito es que renunciemos a ser justos: que el sentido de la justicia desaparezca junto con los desaparecidos. De todo el legado de los Evangelios, sólo rescatan aquello de poner la otra mejilla, y en consecuencia preparan minuciosamente la segunda bofetada.

Sin embargo, ningún pueblo logra una verdadera paz si tiene un pasado pendiente. Los olvidadores también lo saben (¿quién puede no saberlo?) pero no les importa mucho, porque en el fondo no les importa la paz.
Mario Benedetti

jueves, 30 de abril de 2009

Verdades de perogrullo


“No es lo mismo levantarse a abrir la puerta de la calle que tocar al timbre”

Las salas de espera de los hospitales son una escuela de mundología. Te encuentras en ellas fauna variada, como por ejemplo el listo de turno, que no se corta, lo sabe todo y de todo sabe. Telepáticamente conoce en ese momento preciso los sanitarios que están tomando un cafecito; no le da yuyo afirmar que conoce a los muertos que resucitan; sabe de pe a pa la vida y milagros de la vecina (la sobrina de la Maxi), no Arantxa… ¡da lo mismo!; los médicos que están pasando consulta que cotorrea de carrerilla, de su trato agradable o áspero con los pacientes.

Ahora que estoy escribiendo me mira de reojo y habla más bajito con sus interlocutores que le siguen el rollo, no me quita ojo de encima. Para que se dé cuenta que me he percatado, me separo de él y me pongo unos cuantos asientos más allá. No quiero ser espiado.

Ya pasa bastante tiempo de la hora de citación, la consulta va con retraso. Es lo habitual. Espera. Hoy no me he traído lectura para que el tiempo pase antes y distraerme con el libro La forja de un rebelde del desconocido Arturo Barea, menudo descubrimiento barojiano.

Entre ráfaga y ráfaga pienso que le tengo que decir que las piernas me siguen molestando, neuropatía la llaman. Mientras, el pesado sigue erre que erre. Ahora está con las nuevas tecnologías y los ordenadores que conocen hasta las fiestas dándole a una tecla. ¡Jesús, Jesús!

Me estiro en el asiento, ya no sé cómo ponerme. Me viene ahora lo de la gripe porcina. La Organización Mundial de la Salud ha subido el nivel de alerta a grado 5. La cosa se pone seria. Según pasan los días se van confirmando casos y sospechas. En el mapa mundial de incidencia no hay datos de América del Sur, ni de África…Se me aparece el poderosísimo y maquiavélico ex Secretario de Defensa yanke Donald Rumsfeld y el medicamento antiviral Tamiflu. Otra vez la misma cantinela, iguales preguntas, las mismas dudas, los mismos cabrones de siempre manejando los hilos de todo, decidiendo por nosotros sin importarles un carajo nada, sólo sus negocios y sus cuentas.

Vuelvo a la sala donde si le dejaran al susodicho arreglaba la Sanidad en dos patadas, en un abrir y cerrar de ojos. Pasa un paciente que se parece al padre Llanos, el cura rojo del Pozo del Tío Raimundo. Ahora los curas hacen rifas para joyas de la virgen. Llaman a Ana, es su turno. Tiene la misma cara de enferma y cansada que mi madre, cuando el cáncer se la llevó. Luego llaman a Luis. Esto se anima.

Quedamos los últimos, como los de Filipinas. Una paciente, alentada por el cascante que sigue a su bola se anima y dice que a la próxima la esperen, que se va a venir comida. Nos quedamos solos. Da igual porque el hospital no cierra. Hace un año estaba aquí, pasando las de Caín, ingresado, aunque no me enteraba. ¡Cómo cambian las cosas! Ahora, dentro de dos días me caso. ¡Asco de hospital! Corriendo, a ver si llegamos, nos toca…

Siéntate hijo. El aburrimiento te hace hablar hasta con las paredes, golpear con las manos el aire, gesticular, hacer muecas. Si tuvieras frente a frente a alguien responsable de esto te lo comías. ¡Endocrino!, ¡internista de tres al cuarto! Lo dice la enfermera. Me da un desmayo. A mí no me metas en una cama. Si llego a traerme el bocadillo de jamón o unas almendras otro gallo me cantaba. Pasan las horas, las rutinas y todo se descabala si no sucede en su momento.

Rumsfeld látigo de Bush, invasor de Afganistán e Irak, señor de la guerra, resulta que también es mandamás de una multinacional farmacéutica. ¡Qué cosas! ¿Qué hora tienes? Me toca, nueva médica que no sabe, le explico: vuelvo a la quimio (el paciente cuenta a la médica), a las sesiones de recuerdo, una cada tres meses, durante dos años. Vuelvo a los chutes en vena de Rituximab, a las madrugadas del hospital de día, a ese olor vomitivo de la química recién manipulada, a las camillas, a las caras demacradas, a los pañuelos que cubren cráneos sin pelo, a los ojos hundidos. Vuelvo a la muerte que alumbra vida. Neuropatía. Neurópata. Eres y serás un damnificado quimioneuropatológico. ¡Chúpate esa!

Hoy ya acabo. Mañana cocidito para los colegas isleños, a fuego lento, con todos los aditamentos, con los tres vuelcos como mandan las buenas hechuras.

martes, 28 de abril de 2009

In memoriam Javier Ortiz


OBITUARIO escrito el 24 de enero de 2007


Falleció ayer de parada cardio-respiratoria el escritor y periodista Javier Ortiz. Es algo que él mismo, autor de estas líneas, sabía muy bien que sucedería, y que por eso pudo pronosticar, porque no hay nada más inevitable que morir de parada cardio-respiratoria. Si sigues respirando y el corazón te late, no te dan por muerto.
Así que en ésas estamos (bueno, él ya no).
Javier Ortiz fue el sexto hijo de una maestra de Irún, María Estévez Sáez, y de un gestor administrativo madrileño, José María Ortiz Crouselles. Sus abuelos fueron, respectivamente, un señor de Granada con aspecto de policía –lo que tal vez se justifique considerando el hecho de que era policía–, una señora muy agradable y culta con allure y apellido del Rosellón, un honrado y discreto carabinero orensano con habilidades de pendolista y una viuda de Haro casada en segundas nupcias con el recién mencionado, Javier Estévez Cartelle, del que se derivó el nombre de pila de nuestro recién difunto. Si algún interés tienen todos estos antecedentes, cosa que dista de estar clara, es el de demostrar que, en contra de lo que suele pretenderse, el cruce de razas no mejora el producto. (Obsérvese qué gran variedad de procedencias se puso en juego para acabar fabricando a un vasco calvo y bajito.)
La infancia de Javier Ortiz transcurrió en San Sebastián, ciudad que le venía muy a mano, porque nació allí. Se dedicó básicamente a mirar lo que había por sus cercanías, en particular el pecho de las señoras –ahora que ya está muerto podemos descubrir ese inocente secreto suyo–, y a estudiar cosas tan peregrinas como las ciudades costeras del Perú, de las que no logró olvidarse hasta su postrer respiro. Los jesuitas trataron de encauzarlo por el buen camino, pero él descubrió muy pronto que era comunista. Eso malogró del todo su carrera religiosa, ya de por sí poco prometedora, sobre todo desde que notó con desagrado el interés que algunos sacerdotes ponían en sus partes pudendas.
Su primer trabajo como escribidor, aparecido en una página del periódico del colegio, fue, curiosamente, una necrológica, con lo que cabría decir que su carrera como periodista ha resultado capicúa, singular circunstancia de la que muy pocos podrían presumir, aún en el improbable caso de que lo pretendieran.
A los 15 años, hastiado de las injusticias humanas –algunas de las cuales seguían teniendo como referencia obsesiva los pechos femeninos–, decidió hacerse marxista-leninista. Los años siguientes tuvo que emplearlos en averiguar qué era eso que acababa de hacerse, a lo que contribuyeron decisivamente algunos esforzados miembros de la Policía política franquista.
A partir de lo cual, se dedicó con gran entusiasmo a cultivar el noble género del panfleto. Sin parar. A diario. Año tras año. Fue cambiando de punto de residencia, no siempre por voluntad propia –ahí merecen especial mención sus estancias carcelarias y su exilio, primero en Burdeos, luego en París–, pero jamás varió su inquebrantable afán de agitador político, que él pretendía haber adquirido, por absurdo que parezca –y sea, de hecho–, en la lectura de Los documentos póstumos del Club Pickwick, de don Carlos Dickens, y de las Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Padarox, de don Pío Baroja.
Burdeos, París, Barcelona, Madrid, Bilbao, Aigües, Santander... Recorrió incontables sitios y holló innúmeros parajes sin parar de escribir, erre que erre. Zutik!, Servir al Pueblo, Saida, Liberación –y Mar, y Mediterranean Magazine– y El Mundo, y una docena de libros, y varias radios, y algunas televisiones... Por escribir, incluso escribió para otros y otras, ejerciendo de negro en momentos de particular penuria. También lo hizo a veces por amistad.
Movido por la lectura del Selecciones de Reader’s Digest y otras publicaciones estadounidenses tan aficionadas a ese género de operaciones, un día decidió calcular cuántos kilómetros cubrirían sus escritos, en el caso de colocarlos todos en una sola larguísima línea de cuerpo 12. El resultado de la estimación fue concluyente: ocuparían la tira.
En materia de amores (de la que sería injusto decir que careciera de alguna experiencia), también fue capicúa. Decía que las mejores mujeres, las más cariñosas y las más nobles con las que compartió sus días (sin desdeñar dogmáticamente a ninguna otra), le resultaron la primera y la última. Aunque la favorita le apareciera por medio: su hija Ane.
Y todo para acabar con algo tan vulgar como la muerte. Por parada cardio-respiratoria, como queda dicho. En fin, otro puesto de trabajo disponible. Algo es algo.
______
Javier Ortiz, escritor y columnista, nació en Donostia-San Sebastián el 24 de enero de 1948 y murió ayer en Aigües (Alicante), tras dejar escrito el presente obituario.

sábado, 25 de abril de 2009

Memoria irredenta del franquismo


La automitificada "transición" fue en verdad "transacción", bajo horcas caudinas o coacción de los franquistas pactantes con los demócratas (y, si no, no había democracia, partidos, elecciones libres). Tal semichantaje, con su lote de guetos y trágalas, habían de configurar a España como el único país de Europa, casi del mundo, con absoluta impunidad del fascismo. Nadie tendría responsabilidad por el mayor magnicidio de la historia celtíbera, el fusilamiento de la II República, ni por los crímenes y latrocinios de la dictadura, realizados por los socios y herederos españoles de Hitler y Mussolini. Y todo ese tinglado político incluía un monarca designado digitalmente por Franco, bajo curatela del Ejército del caudillo, ejército síndico del "atado y bien atado".

Algunos de estos polvos mantienen hasta hoy sus lodos, somos el único país europeo que no ha reconocido cabalmente a los "resistentes" o combatientes antifascistas, aquellos últimos soldados de la República que no se rindieron en 1.939, ejerciendo el sagrado derecho de resistencia armada a la tiranía. Tampoco se atreve nuestra democracia a testimoniar pleno agradecimiento a los militares que, desde la Unión Militar Democrática (UMD), pidieron el fin de la dictadura y se jugaron todo para quemar la pólvora golpista a sus compañeros más agrestes, dispuestos a impedir que llegase la democracia, y, si llegaba, a masacrarla, igual que habían hecho con la República.

Así, la democracia de que tanto alardeamos ha mantenido, treinta años rigiendo la Constitución, a más de cien mil españoles asesinados ferozmente y enterrados sin nombre por zanjas, pozos y barrancos, y aún no osa anular los aberrantes juicios sumarísimos del franquismo. Ni siquiera conocemos todo lo que pasó el 23-F, ni cuánto sabía de ello el rey. Y, mientras el hospital de la Seguridad Social de Burgos lleva el nombre de Yagüe, y Franco cabalga en la capitanía general de Valencia, con su escudo fascista presidiendo la puerta principal, no hay una calle ni costanilla en Valencia a nombre del valenciano General Vicente Rojo, ni han devuelto al pueblo toledano "Azaña" su nombre de siglos que le robaron en 1.936 sustituyéndolo por el del regimiento que lo "conquistó" para Franco. ¿A esto llaman "reconciliación n"? ¿A este seguir pagando hipotecas que impuso el franquismo? ¿Hasta cuándo?

José Luis Pitarch, fundador de la UMD y Profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Valencia

domingo, 12 de abril de 2009

Semana Santa, farsa y tradición

Villanueva de la Vera (Cáceres). Un judío perseguido que vivía en la sierra, un ladrón, bandolero, violador, un cobrador de impuestos…, muchos son los orígenes que se le atribuyen al personaje de Pero Palo para un único destino: ajusticiado ante el clamor y deleite popular.

La farsa de la semana santa ha llegado a su fin. Atrás quedan ritos, pasos, procesiones y celebraciones, realizadas según manda la tradición católica. Atrás quedan también otras costumbres arraigadas en el acervo cultural de gentes y pueblos, paralelas a las celebraciones religiosas, pero que poco o nada tienen que ver con lo que se podría llamar la esencia cristiana.

La semana santa tiene mucho que ver con un tipo de folclore rancio, con ese gusto y regocijo por la tragedia, por el dolor y el sufrimiento ajeno. También con una actitud pasajera de penitencia y remordimiento por las faltas y malas obras cometidas durante el transcurso del año, de circunstancial arrepentimiento, de golpes de pecho, de emocionadas y falsas lágrimas y sentimientos, de flagelaciones…

Pura hipocresía y pantomima que este Estado descompuesto también secunda, alienta y arropa a pesar de que en su Constitución se dice que ninguna confesión tendrá carácter estatal. Año tras año somos testigos de como una caterva de electos representantes políticos (sobretodo alcaldes y concejales), delegados de todos, creyentes y no creyentes, marchan en procesión tras los jerarcas eclesiásticos. Que participen en actos religiosos es cosa personal. Que lo hagan a título individual, no en representación de ayuntamientos u otras instituciones.

No le van a la zaga las llamadas fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que tienen encomendada la misión constitucional de garantizar la soberanía e independencia del país, defender la integridad territorial y el ordenamiento constitucional, que con sus marchas castrenses, trompetas y tambores participan activamente en el tinglado de algunas procesiones.

A los que no profesamos la religión católica, ni ninguna otra confesión –dentro de los que me encuentro-, esta comedia religiosa que en estos días tiene su máxima expresión y es secundada por gran parte de la clase política, nos produce indignación y reprobación. Durante todo el año ya somos testigos de cómo se cumple la laicidad constitucional y cómo los nombres de santos y crucifijos están en los centros educativos, cómo el rito católico preside los funerales de Estado, juramentos y tomas de posesión, etc.

Me quedo en estas fechas con los días de asueto, las torrijas, la leche frita y los pedos de monja. Amén.

jueves, 2 de abril de 2009

La pobreza en España


Circula en Internet una especie de alegato –también lo he visto en versión peruana y argentina-, que niega la existencia de pobreza en España. Para ello su autor anónimo, compara la situación de los españoles de a pié con los del Estado de Florida en los EE.UU., supongo que igualmente encuadrados en la categoría de pinrel.

El incógnito se sorprende que osemos llamarnos pobres en España cuando pagamos por la gasolina, por ejemplo, tres veces más su valor que en su país, asunto que dice ocurre de la misma forma con las comisiones bancarias o las de la tarjetas de crédito o nos permitimos el “lujo” de soportar tarifas eléctricas y telefónicas (fijas o móviles) un 80% más elevadas.

Para darnos envidia o quizás provocarnos algo de coraje afirma que en su Florida si que son pobres de verdad, tanto, que el gobierno federal, teniendo en cuenta su precaria situación económica sólo aplica un IVA del 6%, no como aquí del 16%.

Continúa indicando que somos ricos porque pagamos impuestos que gravan hasta en un 320% el valor original de algunos artículos “de lujo” como la gasolina, el gas, el alcohol, el tabaco, la cerveza, el vino, etc. Y si esto no fuera poco, cotizamos por el rendimiento del trabajo (IRPF) –he sabido que este impuesto, aparte de personal, es de los llamados directos y subjetivos-; por los vehículos nuevos; por el patrimonio; por circular en coche; pagamos los préstamos al consumo a intereses elevados frente a sus tasas más bajas, etc.

El goteo de datos y comparaciones sigue con la finalidad de demostrar que los pobres son ellos y nosotros nadamos en la abundancia, para concluir diciendo, que ser rico es tener en un país tan pequeño, 86.000 concejales, casi 9.000 alcaldes, 17 presidentes autonómicos, 1.600 parlamentarios regionales, 350 diputados nacionales, 300 senadores, 200 eurodiputados, una Casa Real, 20 ministros y no sé cuantos funcionarios (esto último lo digo yo porque la cifra da espanto).

En algunas de las cosas relatadas no le falta razón a este “gallego” emigrante, pero hay que reconocer que el asunto tiene su enjundia y no se puede despachar así de sencillo recurriendo a simples argumentos y comparaciones demagógicas o al fútil enfrentamiento entre supuestos ricos y pobres del llamado eufemísticamente primer mundo.

Vayamos por partes y desmontando algunas falsedades. El Estado de Florida en los pasmosos y distantes EE.UU., al otro lado del charco, es más o menos en territorio una tercera parte de la superficie de nuestro solar, o sea, un buen pedazo de tierra, habitado por más de 18 millones de personas y una densidad de 107 habitantes por km2, cifra que no está mal. Su economía se basa principalmente en el turismo atraído por un clima benigno y sus numerosas playas. Es importante la industria agroalimentaria (zumos cítricos), la minería de los fosfatos, la aeroespacial y la militar. Estas dos últimas gracias a la instalación en la segunda mitad del siglo pasado del Centro Espacial Cabo Cañaveral. El Estado recauda gran cantidad de impuestos sobre las ventas, lo que permite que Florida no tenga impuesto sobre la renta, ni tampoco, al igual que otros estados, impuestos locales. Vamos unos pobrecitos.

Siguiente inexactitud, el IVA. Los yakees no tienen un sistema fiscal equivalente al IVA. Como ya queda dicho, su lugar lo ocupan los impuestos sobre las ventas que son regulados y administrados autónomamente por el estado o la ciudad de que se trate. Impuestos haberlos los hay, aunque de otro tipo.

Otra falacia. ¿Somos ricos económicamente en España? Hay unos pocos, ricos y poderosos. Hay cada vez mas personas viviendo por debajo del llamado umbral de la pobreza, y cada vez más gente en serios aprietos y dificultades. No me invento nada, según datos oficiales, somos junto a Grecia y Portugal los países de la UE con mayores índices de pobreza. En España unos 9 millones de personas (casi el 20% de la población – 2.432.000 hogares) viven en alguna de las calificaciones admitidas de pobreza (entre moderada –menos de 6.860€ de ingresos anuales-, y extrema -3.219€ de ingresos anuales-). Más de 500.000 personas son pobres extremos.

La pobreza son penurias y dificultades acumuladas: infravivienda, paro, analfabetismo, enfermedades, exclusiones… La pobreza está presente en todo el territorio, pero sobretodo localizada en las grandes zonas urbanas. Y para acabar esta vergüenza: 1,7 millones de menores están en situación de riesgo, siendo los hijos de inmigrantes los más afectados. ¿Podemos seguir negando todavía que seamos pobres?

Última traca. Según el economista Juan López Torres, hoy hay más pobres en España y en Europa (más de 60 millones), más trabajadores en precario, déficit muy grandes en salud, enseñanza, investigación e innovación, igualdad y conciliación, en gestión medioambiental y desarrollo de nuevas fuentes energéticas, en cooperación internacional, en integración cultural, menos crecimiento de la economía, pero las empresas siguen acumulando beneficios, que no se destinan a inversiones productivas o a crear más empleo, sino a la especulación que nos ha llevado a padecer una crisis de dimensiones globales: ¡El capitalismo especulativo se come al capitalismo!

En todos esos campos la actividad podría ser fuente intensiva de cientos de miles de empleos. Claro que fomentar esa actividad requeriría apoyar a nuevas empresas, a nuevos intereses económicos y, sobre todo, ir cerrando el paso a las que ahora dominan los mercados europeos en torno a un modo de producir y distribuir los recursos despilfarrador e insostenible, pero muy rentable.


lunes, 30 de marzo de 2009

Mosquito

Mosquito, ilustración de Roger Olmos



Margarita del Mazo



Es el título del primer libro de cuentos de Margarita del Mazo. En él nos narra la historia de un –y a la imagen me remito-, feo y desagradable insecto chupador, que va por el mundo degustando y olfateando sabores y aromas, como si se tratara de un exquisito catador.

Nuestra amiga y entrañable Marga, que ahora se estrena como escritora, gusta merodear desde hace años por este mundillo de los libros y las librerías, las historias y los relatos, su escenificación -la “contada”- ante gentes variopintas. El mérito de saber comunicar y llegar al público captando su atención, estimulando sus emociones, es un trabajo de aprendizaje, de práctica, de mejora, de autocontrol, y un reto continuo de superación.

Por propia diversión empezó contando cuentos para niños y así quedó prendada y nos arrastró a todos –chicos y grandes-, a un mundo de sueños, ilusiones, a veces intrigas, aventuras, diversión, suspense, tal vez miedo, risas, sobresalto…, ¡quién sabe qué sorpresas nuevas nos tiene preparadas!

Marga dice que siempre se ha sentido afortunada por la gente que ha encontrado en el camino. Y prueba de su gran corazón, su mejor carta de presentación, es que desde el principio da las gracias: A los que se ha ido encontrando (¡Hola! ¿Qué tal estás?); a los que se han colado en su vida (¡qué gran fortuna!); a los que le han permitido formar parte de la suya (¡faltaba más!); a los que han pasado y se han quedado (¡no saben nada!); incluso a los que han pasado de largo sin más (¡allá ellos!), porque piensa que sin la gente y su apoyo, sin su mirada -unas veces condescendiente, otras crítica, también tierna-, no habría llegado al lugar donde está.

Ella sabe que aún le queda mucho por recorrer y contar, que sólo acaba de empezar, porque este Mosquito, malo, malísimo, medio insecto, medio máquina, de mandíbulas de acero y gordinflón, peludo y patilargo (¡ya podrás con el pobre bicho!) que empieza a darnos la tabarra con su incesante y agudo zumbido Bzz Bzz Bzz, es sólo el principio de otras historias que nos sorprenderán y harán pasar mejores ratos.

Mosquito está ilustrado por el dibujante catalán Roger Olmos y publicado por OQO ediciones. Se presenta en sociedad el sábado 25 de abril a las 19´00 horas en la Librería Muga de Madrid

¡Enhorabuena Marga!